Cómo llegar a Machu Picchu y no morir en el intento

Supongo que en el top de todo viajero y de toda persona que no arrastre su alma tristemente sobre la tierra deseará ir, al menos por una vez a Machu Picchu. Yo no iba a ser menos y así de contento estaba, tan contento que casi ni llego.

Y resulta que subir hasta Machu Picchu es un coñazo enorme. No por falta de medios, sino porque el gobierno peruano se aprovecha de que todo el mundo que esté allí tiene que ir a verlo, y vas a ir a verlo sí o sí.

Básicamente hay una forma de ir a Machu Picchu. Es coger un tren que te lleva a Aguas Calientes, que es un pueblo que está a 15 minutos de Machu Picchu. ¿Cuál es el problema? Que no es una opción ya que puedo decir sin dudar que es el tren más caro por kilómetro del mundo ya que el trayecto vale entre 70 y 120 dolares el billete normal, esto es entre 53 y 90 euros, por un trayecto de muy pocos kilómetros. Así que descartamos esta opción. Además se podría pensar que el dinero se lo quedan los peruanos, pero este tren debe ser operado por inversores extranjeros…

Otra opción mucho más trascendental y todavía más cara es hacer el Inca Trail. Lo que se supone que es el camino por el que ascendían los Incas. Pues ve preparando la cartera, porque está prohibido hacer este camino por libre, tienes que ir con guía y con un permiso especial. Los he visto de varios precios, pero de 350-400 dolares no baja ninguno por el Inca Trail clásico de 4 días. Otra opción descartada.

¿Y que nos queda?

Pues la otra opción más asequible y normal es… Coger una furgoneta en Cusco hasta o ir en transporte público + taxis hasta la hidroeléctrica. Lo primero, ¿Qué es la hidroeléctrica? Pues es un central hidroeléctrica en medio de la nada que está conectada por unos railes de tren hasta Aguas Calientes (el pueblo al lado de Machu Picchu).

¿Cuál es el problema? Llegar hasta la hidroeléctrica cuesta más de 6 horas, y de la hidroeléctrica tienes que ir andando por las vías de tren hasta aguas calientes, sumándole un poco más de dos horas. En total unas 10 si no tienes imprevistos… Eso sí, el viaje te puede salir por unos 40 soles, unos 10 euros, comparado con los 60 (solo de ida) del tren, que lo hace en 3 horas. Consejo: Coge la furgoneta sin entrada ni hostal, ya que te intentarán timar.

Lo mejor y más barato para llegar a Machu Picchu es sin duda coger una furgoneta de Cuzco por unos 40 soles hasta la hidroeléctrica y de ahí ir andando. Dormir en Aguas Calientes y subir sobre las 5am a Machu Picchu para ver el amanecer y no coincidir con mucha gente. ¿Problemas? Pues todos los del mundo. Sobre todo que en Perú llueve mucho en época de lluvias. Tiene eso, que 6 meses no llueve nada, y otros 6 llueve todo.

6:30 am. Me levanto, cojo la furgoneta. A las 10 paramos para desayunar. Todo guay, risas, buen rollo, viajeros hipervitaminados que quieren ver Machu Picchu y contarlo en su vuelta a Europa…

11 a.m. ESTO:

Os hago un spoiler, 5 horas después se veía más o menos lo mismo.

Sí, eso, queridos hermanos fue una carretera en algún momento del pasado. Ahora era esa especia de río profundo donde intentaban pasar camiones revolucionando a tope, donde se quedaban atascados y palas les empujaban por detrás, donde cientos de peruanos vitoreaban cuando la pala parecía que se caía al precipicio, entre chillos de “déjamela a mí que no tienes ni puta idea” con su respectivo deje sudamericano. ¿Problema?

No se podía ir ni para detrás ni para adelante. Pasar a pie no era una opción ya que bajaba buena riada. Esperamos. 12 am, 1pm, 2pm, 3pm, 4pm. Vale, nos dimos cuenta de que eso no se iba arreglar. Había que pasar con las mochilas y tratar de encontrar algún amable paisano que nos llevara hasta la hidroeléctrica. Y sino… pues dormir en algún lado, porque estábamos ahí en medio de la nada. ¿Quién viene? Y fuimos reclutando viajeros por el camino. Los de nuestra furgoneta no querían cruzar, así que empezamos una italiana y yo la sesión de reclutamiento y cogimos dos alemanes por el camino, 2 coreanos y 2 japoneses, un chino que no hablaba ni español ni ingles y unos cuantos chilenos, y un par de argentinos que había por allí.

Cruzamos la riada, ya eran alrededor de las 18:00. Tuvimos suerte de encontrar más o menos pronto una furgoneta que nos llevara a la hidro, por un precio razonable. Así que allí íbamos, de risis porque todo había “terminado”, cerveza en la furgo y caras de alegría porque al final íbamos a ver Machu Picchu. Las risas se entrecortaron cuando nuestro amigo amable conductor decidió ir a toda hostia, pero a toda toda hostia por unas carreteras más o menos donde cristo perdió el mechero, con unos cortados que quitaban el hipo y una gravilla que daba entre poca y nada confianza. La cara del alemán de mi izquierda era un poema. Me decía… ¿esto no hay en Europa no? ¿Es impensable?

Llegamos a la hidroeléctrica, sobre las 21 o 22. Ya era de noche oscuro, y no teníamos ni idea de para done ir. Encontramos la vía del tren, y claro, empezó a llover como si no hubiera mañana, pero llover bien, bien, bien. Se supone que el camino entre la hidroeléctrica y Aguas Calientes son entre 2 y 3 horas, de noche, esquivando agujeros en las vías y lloviendo a cántaros son más.

Justo después de estas fotos comenzó a llover…

Ah, y el momento.

Creo que eran alrededor de las 12. Había que buscar hostal, que esa es otra. Y allí no había ni Peter. Encontramos algo decente y barato, con desayuno por 25 soles (6 euros) y allí que fuimos el japones, la italiana un chileno y yo. Y recordáis al chino que no sabía ingles ni español. Pues tenía un hostal cogido pero no sabía donde, y allí estaba en la calle sentado, que nos había seguido. Otra media hora para encontrarle al señorito de Hong Kong su alojamiento. Y llego al hostal, y resulta que el chileno quería palique sobra la crisis. Amigo, mañana tocan diana las 4:30 y son la 1:30 y no hemos tenido el mejor día del mundo.

A las 5 tocaba subir a Machu Picchu y otro error más que cometí. Decidí subir andando por ahorrarme los 20 dolares que cuesta el autobús. Error tras error. En foros ponía que era una horita o así. Hoy pagaría 20 dolares y 200. No se exactamente el tiempo, yo juraría que al menos hora y media a buen ritmo y dos cantimploras de agua después y una reventada curiosa llegué al destino. Ya solo quedaba apoquinar los 40 euros de la entrada (ya los había pagado, porque hay que reservar) pero aún así 40 euros duelen.

Y nada, a falta de hacer un post algún día sobre Machu Picchu, ya que este se me fue de largo, os dejo una foto de lo que vi tras el via crucis. Y mereció la pena…

P.D.: Cuando llegué a Machu Picchu había una niebla densa densa, que podía haber sido ya el colmo para no ver nada. Gracias a todos los dioses Quechua levantó y pude disfrutar. Porque ya hubiese sido…

Fin de semana en Oporto


Oporto es sin duda una ciudad con mucho encanto. Es un destino turístico muy recomendable por su proximidad a España y por sus precios bajos. Puedes escaparte un fin de semana o un puente y disfrutar completamente de la ciudad, ya que su tamaño es bastante reducido.

Antes de nada decir que parte de su encanto se debe a su decadencia. Caminar por las calles del centro, patrimonio de la humanidad, es una experiencia no sólo turística, sino también temporal. Cientos de edificios antiguos, muchos de ellos en un estado deplorable y sin ningún tipo de mantenimiento, abandonados a su suerte y con el paso del tiempo golpeándonos cada año, mientras la ciudad avanza en un contraste curioso. Todo ello sumado a la crisis de Portugal, bastante profunda, que también ha golpeado a Oporto, dejando decenas de comercios cerrados y un centro urbano digno de película postapocalíptica.

Basta con mirar el censo de Oporto y comprobar que en los últimos 20 años ha perdido alrededor de 60.000 mil habitantes. Todo ello sumado a un cuidado mediocre por parte de las autoridades, con edificios tapiados en pleno centro histórico, ventanas rotas, paredes más negras que el cabrón en muchos monumentos, etc.

Vale, ya hemos hablado mal de Oporto. Pues con todo ello, es una de mis ciudades favoritas y sin duda alguna recomiendo su visita. Y parece que no soy el único, un amigo de Rio de Janeiro, su sueño es vivir en Oporto. Algo tendrá. Algo tiene.

Seguramente el principal reclamo de Oporto es el puente Luis I, construido por Eiffel, si, el mismo que el de la torre de París. De hecho es muy parecido a la torre Eiffel. También atrae mucho turismo la curiosa estación de San Bento con sus bonitos azulejos y la archiconocida librería Lille. Sólo por eso merecería la pena una visita, pero si le sumamos la irresistible comida, el Duero que baña toda la ciudad y sus imponentes puentes, además de todos los rincones Iglesias y museo que esconde la ciudad, es una visita obligada.

Para ser una ciudad tan pequeña ofrece una variada y gigante oferta cultural y turística.


Día 1

Una buena opción para comenzar nuestra visita por Oporto es la Catedral, ya que ahí hay una oficina de Turismo por si queremos preguntar precios y horarios, ya que muchos museos cierran los días de fiesta. Además podemos comprar la Oporto Card para ahorrarnos unos Euros si visitamos muchas cosas, aunque la verdad, es un poco difícil porque te da diferentes descuentos en los diversos museos y no sabes al final si ahorras o gastas más.

Una vez vista la catedral, podemos dirigirnos a la Estación de Sao Bento. De allí subiremos por la calle 31 de Janeiro hasta la Capella de las Almas para contemplar sus azulejos exteriores.

De allí podemos seguir la calle Santa Catarina, típica calle comercial por si queremos comprar algo o simplemente dar un paseo. Estar atentos al famoso café Majestic y a la tienda de Bolhao (la de la fachada bonita).

Cuando hayamos recorrido la calle podemos ir a Mercado de Bolhao. Atención que no es la Boquería, aquí se respira decadencia pura. En otra ciudad sería un anacronismo, en Oporto es un mercado más a punto de caerse, con decenas de Puntales asegurando la estructura y comercios a medio gas. Curiosa el café moderno decorado estilo ikea que no pega allí de ninguna manera, y menos los turistas con las copas de vino entre viejas vendiendo fruta. Eso sí, hay que verlo.

De allí al ayuntamiento hay dos pasos. No tiene mucho que ver pero es una avenida con bastante vida, algunos bares y tiendas, y además podemos echar la típica foto de la fuente con el ayuntamiento detrás.

Ahora iremos a la torre dos clérigos, no sin antes pasar por la librería Lille. Si tienes suerte y no hay mucha cola podrás disfrutar del olor a madera y a libro. Al lado está la Torre dos Clérigos, otro de los monumentos más famosos de la ciudad, al cual podemos subir para contemplar las vistas. Sólo dos Euros. Cuidad que son unos cuantos escalones y el lugar es bastante estrecho, pero vale la pena.

Seguramente ya será hora y tendremos hambre. Puede ser un buen momento para parar antes de ir al Palacio de la Bolsa, al que accederemos desde la torre dos clérigos, bajando por el monasterio, pasando por el bonito y descuidado mirador de la iglesia Vitoria, hasta bajar por esas calles dejadas de la mano de dios hasta el Palacio de la Bolsa.

Después del Palacio, podemos visitar la cercana iglesia de San Franciscos, o al menos ver la entrada que ya merece la pena. Después, si hace buen día se puede coger el tranvía antiguo hasta la desembocadura del Duero. El tranvía es bonito y una bonita experiencia atrás en el tiempo, 2.5 euros, e incómodo. Para volver recomiendo el autobús, el número 500. Otra opción es ir hasta el bonito parque da Cidade, y bajar por las playas hasta la desembocadura de Duero y volver en el tranvía. Todo depende del tiempo que haga y las ganas que tenga cada uno.

Si es tarde igual ya es hora de ir a cenar. Sino es hoy mañana, hay que ir a ver el atardecer al puente Eiffel, en la pasarela de arriba, a la que puede ir caminando desde la Catedral. Antes de llegar al puente se encuentra la curiosa iglesia de Santa Clara y un poco más adelante podemos contemplar la bien conservada muralla que rodeaba y rodea la ciudad.

Una vez encima del puente podemos observar los colores que deja el atardecer en el Duero y en los tejados de la ciudad. Ahora sí, a cenar, por ejemplo una franceshina. Si aún tenemos ganas podemos salir a tomar algo por las tres calles paralelas que hay al lado de la torre dos clérigos, que tienen varios de los locales de marcha más famosos de la ciudad.

– Día 2

El día de ayer fue bastante completo, y ya no es que quede demasiadas cosas, al menos de las imprescindibles por ver. A no ser que haya algún museo en concreto que te interese, mucha fama tiene el museo Serralves de arte moderno, el día de hoy será mucho más tranquilo.

Podemos empezar cruzando otra vez el puente Eiffel, aunque si estás muy vago puedes coger el tranvía desde Trindade. Ya sé que en el día de ayer ya pasamos por el puente, pero se ve muy distinto por la mañana que en el atardecer. En Vilanova de Gaia podemos subir a la Iglesia que queda a la izquierda para contemplar las vistas, ya que nos da un poco más de altura y visión que el puente.

Ahora bajaremos a la orilla de Vilanova de Gaia. Podemos hacerlo en el funicular por hacerlo bonito, o andando par ahorrarnos el viaje, ya que son escasos dos minutos.

Allí podemos ir a cualquiera de las bodegas que hay. Bien preguntamos en información o en los mapas gratuitos vienen los puntos marcados. Hay algunas bodegas que son gratis, otras cobran entre 2 y 5 euros y básicamente te enseñan la bodega, el proceso de elaboración del vino, las miles de barrica que tienen junto con un ohhh, un pequeño museo que tienen y al final se hace cata de vinos o vinos y algo de embutido, que es a lo que va la gente. Eso al gusto del consumidor, al final son muy parecidas. Lo mejor es preguntar horarios y cuando hay visita en Español para poder organizarse.

Al salir podemos tomar algo por esa misma orilla o cruzar a la de Oporto, esta vez por la pasarela inferior del puente, y bien comer por ahí (no lo recomiendo, pero ya se sabe, muchos turistas lo prefieren) o tomar algo y comer en otro lado. Básicamente ya hemos visitado todo lo imprescindible de Oporto. Bien podemos ir a algún museo o al parque da cidade, o tomarnos el día anterior algo más relajado y visitar lo que nos quedó, o simplemente pasear por las calles de la ciudad, descubrir rincones, iglesias o cafés con encanto, y porque no decirlo, esperar a la noche para comernos otra franceshina!

Favelas de brasil

– ¿Cómo surgieron las favelas?

Las favelas son un componente importante dentro de la cultura brasileña del siglo XX. Mucha gente piensa que las favelas surgieron a raíz de que se abolió la esclavitud. No soy un experto, pero a parte que este hecho afectara, no fue ese el único motivo ni el desencadenante. Es verdad que cuando se abolió la esclavitud muchos ex-esclavos tuvieron que buscar su propia casa, y muchos eligieron vivir en los morros (colinas o cerro). Aparte de eso hubo otros muchos desencadenantes, como puede ser la gran inmigración que sufrió Rio a causa del cambio de paradigma rural (caña de azúcar, café, etc.) a uno más industrial y urbano, la falta de planificación urbana y por supuesto la pobreza.

Lo que si está claro es que sus orígenes se encuentran en Rio de Janeiro. Claro, con este nombre y en Brasil, porque a principios del siglo XIX ya se daban asentamientos de este tipo en estados unidos.

El caso es que a finales de siglo XIX, esto es en la década de 1890, en Rio se hartaron un poco de lo que llamamos la proto-favela y echaron a 2000 personas de cortiço “Cabeça de Porco”, la colmena o cortijo, no sé como se traduciría, “cabeza de cerdo”.

Y donde metes 2000 personas que vivían en un lado y ahora no tienen donde vivir. Pues en la primera favela oficial. Que por cierto, se llamó favela más tarde, ahora veremos.

 

 

Entonces esa es la localización de la primera favela, Morro da Providência, muy muy cerca del centro de Rio de Janeiro (sí, el centro está ahí al lado, Copacabana e Ipanema no es el centro.

Y como sucede en estos casos, las cosas nunca vienen solas, y unos soldados que por allí pasaban y que de una guerra venían se pusieron en el “Morro de Santo Antônio”. Y poco después otro grupo de soldados, ahora más numeroso, de unos 20000, se colocaron también en el morro anteriormente mencionado, Morro da Providência.

Es por esto que mucha gente piensa que el origen de las favelas es de unos militares que volvieron de una guerra y se les abandonó a su suerte. Lo que está claro es que no fueron fundadas por “bandidos”

¿Y de donde viene el nombre?

Pues hay varias opiniones, pero la más aceptada es que los 20.000 militares venían de una guerra en Bahía, y allí vivieron en un morro, que se llamaba el “morro da favela” porque allí crecía una planta irritante, faveleira.

Y así tenemos, que a partir de los años 1920 se empezó a popularizar el nombre, y también la forma de vida. Hasta nuestros días, que es un problema más que grave en casi todo el Brasil, sobre todo en Rio de Janeiro y Sao Paulo, las dos ciudades más grandes.

¿Cuánta gente vive en las favelas?

El número de gente que vive en la favelas es aproximado, ya que la mayoría son asentamientos ilegales totalmente fuera del control público y urbanístico que crecen a un ritmo desmesurado. Pero estimaciones hay.

En el censo de 2010, por ejemplo, en Rio casi un 15% de la población vivía en favelas. Esto era más de 1 millón y medio de personas. El caso más extremo es Belém, donde un 54% de la población reside en favelas, es decir, más de un millón de personas sobre una población de 2 millones.

En números globales, 11,4 millones de personas en Brasil viven en favelas, un 6% de la población total. Más de 6000 favelas en todo el país. Una barbaridad.

Ahora en 2014 seguramente sea mucho mayor, debido al crecimiento desmesurado de muchas de ellas, pero esto es solamente un impresión personal.

¿Hay relación entre el número de favelas y la criminalidad?

Los números de criminalidad de Brasil son absolutamente abrumadores. No porque sea el sitio más peligroso del mundo (en años la tasa de homicidios se acercaba a zona de guerra,Violência urbana: Homicidios no Brasil superan números de países em guerra), pero aparte de la peligrosidad es que es un país inmenso, con 200 millones de personas, entonces los números asustan.

Lo que si está claro es que excepto donde han sido pacificadas, la mayor criminalidad aparecer cerca de las favelas y en las ciudades donde hay más favelas, aunque también coincide con las ciudades más grandes, obviamente.
Las favelas han sido utilizadas por las mafias desde siempre, ha habido y hay favelas sin ley controladas por los narcos donde la vida no vale nada y donde entrar es deporte de riesgo con 100% de probabilidades de ganar.

En realidad en este post iba a hablar de las favelas de Rio y no sólo de números e historia, pero como se me ha hecho largo lo dejo para el siguiente.

 

 
 

Uruguay está de moda

Uruguay es un pequeño país de 3 millones de habitantes situado entre Brasil y Argentina. Pase allí una semana, fui de colonia del Sacramento hasta Montevideo, y de allí a Punta del Diablo.

– Hay cobradores en el bus…

– Tienen el nombre de destino turístico más guay del mundo, Punta del diablo. Creo que junto con Finisterre en Galicia y la “Carretera de la muerte” en Bolivia, son los más molones. A los guiris (osea yo ahora soy guiri supongo) les encanta ir allí solo por el nombre. Tampoco es tan bonito. Bueno un poco.

– Su presidente fue guerrillero tucumano y tiene 6 balazos en el cuerpo.

– Estuvo 15 años en prisión.

– Se escapo de la cárcel en dos ocasiones.

– Los uruguayos hablan de él como si fuese casi su padre. Si hable con 25 Uruguayos todos me hablaron de él como diciendo, que te voy a contar si todos sabemos que es el puto amo.

– Ver EL vídeo de Múgica.

– Uruguay es carísimo, más caro que muchos países de Europa.

– Es legal la marihuana. Toma.

– Es legal abortar. Toma toma.

– Es legal casarte con alguien de tu mismo sexo. Y toma Europa.

– Es sin duda el país más abierto de todo Sudamérica, y más que muchos de Europa.

– Su carnaval también es muy famoso, el mejor es en la Pronvincia de Rocha, al este. Es el más largo del mundo, ya que dura más de 30 días. Además cantan murgas como en Cadiz.

– Hay más vacas que habitantes. Les hace gracia a los Uruguayos porque todos te lo repiten. Alrededor de 10-12 millones de vacas.

– En los cajeros puedes elegir si sacar pesos o dólares americanos.

– Tienen un poco de complejo a la vez que orgullo ya que son el segundo país más pequeño de Sudamérica. Para los brasileños directamente ni existen (aunque cuando hay mundial bien que se acuerdan) y con los argentinos tienen mucho pique ya que son muy parecidos culturalmente (aunque el asado argentino, por mucho que les pese, está más rico).

– El indice de acceso a educación es el segundo más alto de Sudamérica. Dicen que al cantidad de poetas y escritores famosos que tiene Uruguay es desproporcionado para su población. Para muestra tres, Benedetti, Galeano y Onetti. Recomiendo la Tregua (10/10) y Las venas abiertas de América Latina (desgarrador). Se nota cuando hablas con los Uruguayos.

– No hay indígenas. El resumen es que el segundo presidente de Uruguay hizo una reunión con los líderes tribales y los mató a todos. A los demás les dio a elegir, muerte o destierro. Por ello la mayoría de los uruguayos parecen o son descendientes de Europeos, mucho más que en otros países del entorno. Casi no hay rasgos indígenas y no hay afroamericanos.

– La costa este de Uruguay está de moda. Punta del este es el Miami de Sudamerica. Desde Punta del Diablo (primer pueblo turístico cuando entras por Brasil) hay una ruta “mochilera” que se está haciendo muy famosa. Empieza en Punta del Diablo, sigue por Valizas y Cabo Polonio (un pueblo sin luz a propósito para hacerlo más bucólico con (según dicen) las dunas más bonitas de Sudamérica, muy cotizado), La Paloma y La Pedrera y para finalizar Punta del este. Lindas playas, sitios salvajes, paraísos naturales y mucha fiesta. Cada pueblo tiene un determinado tipo de turismo y un determinado tipo de fiesta.

– Montevideo es feo. En verano está muerto porque todo el mundo va a la costa. Como es la única ciudad grande de Uruguay básicamente todos los universitarios están allí. Incluso muchos bares cierran en verano en Montevideo y abren su “sucursal” en las playas del este.

– Los argentinos no beben mate en comparación con los Uruguayos. Es una auténtica locura, es una droga. Te montas en un autobús urbano en Montevideo y más de la mitad de los hombres van tomando mate (incluso el cobrador del bus). Es el traje oficial de Uruguay, llevan el mate (el vaso) en la mano y con el antebrazo contra el pecho sujeta un termo. En los paseos marítimos de Montevideo muchos paseantes van con el mate. Lo toman sólos, lo comparten, y lo llevan consigo a todos los lugares, hasta la tumba.

– Lo mejor es que el mate no lo producen ellos, es importado de Brasil en su mayoría.

 

 
 

Interrail: De Roma a Estocolmo

 

En verano de 2011 hice mi primer Intearrail. Era mi segundo viaje largo y aunque ya había recorrido varios países todavía estaba un poco verde en esto de los viajes. Comencé en Italia, concretamente en Turín y tras un sinfín de horas de trenes, de esperas en estaciones y tras pasar por 7 países, llegué por fin a Estocolmo.

Ni más ni menos que 7000 kilómetros y 75 horas de tren, que se dice pronto. Dormí en asientos, en camas, en literas, y hasta en el pasillo de algún tren. Me quedé sin billete para ir de Roma a París y tuve que sin querer, dar un poco de vuelta por Italia y visitar Ancona tras discutir con el señor de la ventanilla que no me daba ninguna solución. Yo tenía que llegar a París y no había manera.

Por aquella época yo vivía en Turín, una de las ciudades más bonitas de Italia y que goza de muy mal nombre para todo lo que tiene que ofrecer. Así que mi viaje comenzó en esta ciudad. Aquí va el Resumen.

El recorrido fue el siguiente: 1 día Florencia y Pizza, tres días Roma. 4 días París. 2 Días Viena. 2 Crakovia. 2 Berlín. 2 Copenague y 3 Estocolmo. Lo que hace un total de 22 si no cuento mal. Los días son más o menos completos porque los desplazamientos los hacía de noche.

 

– ¿Cómo elegí este recorrido?

Pues no lo sé muy bien. Tenía claro que quería ver Roma, París y Berlín. Crakovia pillaba por medio y no me importaba ver Austchitz, además, mucha gente me había hablado muy bien de esta ciudad. Copenhague no entraba en mis planes pero ya que iba a estar en Berlín pues tocaba cerca. Y Estocolmo… No sabía nada de Estocolmo. La cosa estaba entre Oslo o Estocolmo, la distancia era parecida, y siempre había oído que Oslo era carísimo además de que había vuelos Ryanair Estocolmo-Madrid muy baratos.

 

– ¿Cómo organicé el viaje?

El comienzo del viaje lo hice sólo y sobre la marcha. Me plantaba en la estación y cogía el tren que iba donde quería y al llegar buscaba el hostal más barato que encontraba. Gracias a esto casi me quedo en Roma y no llego a París. El resto del viaje cogí con antelación los hostales en www.hostelworld.com y llevaba una hoja con todos los horarios de los trenes y las calles donde se encontraban los hostales para ir más o menos rápido. En esa época no tenía un smart-phone lo cuál hizo el viaje más bonito pero también más incómodo. En bahn.de iba mirando las posibles combinaciones de trenes hacía la siguiente ciudad y a la vez iba reservando hostales. Una vez llegaba a una ciudad cogía el tren para la siguiente, pagando el recargo correspondiente. Aquí la pequeña hoja resumen que llevaba, también llevaba copias de las instrucciones de llegada a los hostales y una impresión de google maps.

 

– Presupuesto

– Billete Interrail 265 Euros

– Reservas trenes nocturnos interrail: 50 Euros. (Con un pequeño truco me ahorré algunas reservas sobre todo en Italia)

– Precio hostales: 211 Euros (con los precios actuales)

– Gastos comida. Con algo de embutido traído de España, cocinando en los hostales y muchos bocatas y tuppers. Unos 5 euros por día. 110 Euros. Súmale crepes y croissants en Paris y algo de currywurst en Berlín más alguna cerveza etc. 10 Euros por día. 190

– Transportes en las ciudades. Hay metro en Roma, París, Viena,  Berlín y Estocolmo. En Cracovia y Cophague no hace falta transporte público excepto para ir a Auswitch Unos 30 euros tirando por lo alto, diez de ellos sólo en París.

– Museos. En París los museos son gratis para menores de 25 menos 10 Euros el Louvre. Sumándole algunos de Roma, el palacio de Hofburg en Viena y la visita a Auswitch (es gratis aunque fuimos con guía). 42 Euros.

– Vuelo Estocolmo Madrid más bus Madrid a mi casa. El vuelo fueron 60 euros más 11 el transporte al aeropuerto más 15 el bus a mi casa. 85 Euros

Hace dos años cuando lo hice eran un poco más baratos los hostales y el billete del interrail. El precio a día de hoy sería:

– Presupuesto total:  870 Euros

 

– Hostales:

Si haces click en los nombres te lleva a una pequeña descripción de cada uno.

Roma Colors

París Luna-Park Hotel

Viena Do Step Inn .

Cracovia Greg & Tom Hostel: 

PLUS Berlin

Copenhague Absalon Annex. 

Estocolmo Langholmens Vandrarhem

 

– Itinterario

 

– Día 1 Florencia y Pizza

Muchos dicen que es la ciudad más bonita de Italia y casi de Europa. Bonita es,  sin duda. Sólo por el Duomo ya merece la pena. No pude ver el David de Miguel Ángel ni el museo dei Uffici porque había unas colas inmensas. A cambio visité el Palazzla de Pitti del cual me sorprendió gratamente Grotta del Buontalenti. Aparte de eso visité el museo Galileo Galilei, un poco caro pero el cuál recomiendo a todo el mundo, ya que aunque son difíciles de entender muchas cosas, merece la pena.

En Pizza con la torre tuve más que suficiente.

 

– Días 2, 3 y 4: Roma

En Roma puedes estar tres o mil días. Visité casi todo lo visitable. De 8 am a 22 pm sin parar. Me dejé, por desgracia, la Capilla Sixtina. Si alguien va, que reserve, las colas son enormes. Me impactó el Panteón y el Coliseo. Y como le pasa a todo el mundo, me encontré con la Fontana di Trevi sin querer mientras paseaba sin rumbo. Nadie se la espera ahí.

Como no había sitio en el tren directo Roma-París me tuve que buscar la vida. Eso fue ir hasta Ancona, bonita ciudad del mar Adriático, para después volver a Turín (lo que son las cosas) y montarme en un tren que venía de Roma e iba a París en el cual también estaba lleno. Así que me la jugué y me monté. Y además de llegar a mi destino no tuve que pagar la reserva.

 

– Días 5, 6, 7 y 8 París

Tras más kilómetros y horas de tren de los deseados llegué a París. Es una ciudad enorme pero me dio tiempo a ver lo más conocido. Torre Eiffel y campos de Marte, los puentes sobre el Sena incluido el famoso puente de Alexander, Notre Damme, los inválidos y la tumba de Napoleón, el Panteón el Arco del Triunfo,  el Palacio de Cristal y la Basílica del Sacré Cœur con Montmartre. Me gustaron mucho los jardines de Luxemburgo y el Louvre, en el cual pasé casi un día entero y tiempo me faltó. Sigo creyendo que es más bonito el museo británico, dicho sea de paso. Para concluir un paseo por los Marais y la isla de san Luis.

Me dejé en el tintero el museo del Orsay, que en otra visita posterior vi. Dado que soy un poco negado para el arte diré que el edificio es impresionante (ver El proceso de Welles en el que sale la antigua y preciosa estación de tren que compone ahora el museo). También me dejé el museo de la Orangerie y la santa capilla, pero es que París es Enorme.

 

– Días  9 y 10 Viena

Viena es muy bonito, muy señorial y merece una visita pero de todas las ciudades que visité la que menos me gustó. El centro histórico impresiona con sus plazas y museos, además de los parque que son una verdadera delicia.

Puede que influya que esos días me puse malo y no pude hacer mucho más que vagabundear por la ciudad y sólo visité el Palacio Imperial de Hofburg y el museo de Sissi Emperatriz por la fama que tiene su icono. Hay que decir que no vivían mal.

Destacar también el Palacio de Schönbrunn, la Catedral de San Esteban, el Belvedere Palace and Museum. También dicen que el museo de historia de arte merece mucho la pena.

El segundo día lo quería aprovechar para acercarme a Bratislava que está al lado. De hecho son las dos capitales Europeas más próximas. Pero no pudo ser.

 

– Días 11 y 12 Crakovia

Llegué a Cracovia medio arrastrándome así que tampoco pude disfrutar mucho la visita. El centro es precioso, la plaza del mercado y la Iglesia de la virgen María hacen un conjunto que sin duda convierten en al centro de esta ciudad en unos de los más bonitos de toda Europa, para mí, probablemente con el de Praga.

El centro junto con el barrio judío hacen lo mejor de esta ciudad. También conviene visitar el Castillo Real de Wawel, construido sobre una cueva en la que hay un dragón… que por cierto es el símbolo de la ciudad. Acuérdate de comprarle un peluche a tu prima. Y sino en Gales… O Ljubliana… que tampoco es muy original eso de tener un dragón como símbolo.

Mucha gente visita también la Fábrica de Schindler y las minas de sal. Las minas de sal las vi en una visita posterior y no es que sean la octava maravilla, pero son muy curiosas. Las recomiendo.

Al día siguiente, tras tres días casi sin comer, fui a Auswtich. Aquí explico la visita

A la noche cogimos un tren que nos dejó en la maravillosa ciudad de Kutno. Recuerdo que la estación estaba tan derruida que parecía que la habían bombardeado recientemente. Hubo momentos de tensión porque el tren se retrasó y yo me veía allí en Kutno de por vida.

 

– Días  13 y 14 Berlín

Berlín. No podría decir mucho de Berlín en unas pocas líneas. A todo el mundo le gusta el ambiente, que es cierto tiene un toque particular si lo comparas con otras ciudades Europeas. Caminar por las calles mientras comes un magnífico currywurst (yo no sabía que me gustaban las salchichas hasta que llegue allí) tiene su punto.

Aunque lo que más me gustó fue su toque segunda guerra mundial y caída del muro de Berlín. Es una ciudad con historia, una historia apasionante. Quizás una de las historias más ridículas del mundo, donde alguien construyo un muro para dividir una ciudad.

El muro es una visita obligada, más que por lo que se ve, por lo que significa. Además el Chekpoin Charlie el paso fronterizo más famoso de la ciudad, es un lugar cuanto menos tenebroso. También la Puerta de Brandenburgo. Recomiendo ver Berlín Occidente o Un, dos, tres de Billy Wilder para disfrutar un poco más la ciudad.

Aparte de eso Puerta de Brandenburgo y el  Tiergarten, el maravilloso parque lleno de vida y gente. Y claro, el Reichstag, que uno se lo imagina con la bandera de la URSS ondeando. Oh, me dejaba el pirulí más famoso de Europa. el Fernsehturm.

Me gustó especialmente el Memorial del Holocausto por su originalidad. Cuidad que algún niño te dará un susto, aunque es cosa seria se presta a las bromas.

Como curiosidad visitar la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm, una Iglesia que fue bombardeada en la segunda guerra mundial y que está como la dejaron las bombas. Da un poco de miedo y recuerda a algún edificio que queda bombardeado en Belgrado, en plan, mira el daño que hacen las bombas. Lo bonito de lo feo.

Como ves Berlín da para mucho. Además de todo lo anterior hay una buena cantidad de museos, entre los cuales cabe destacar el de Pérgamo, pero que claro, en un viaje tan largo uno ya estaba un poco cansado de ver tanto museo.

 

– Días 15 y 16 Copenhage

¿Qué decir de una ciudad en la que me tuve que comprar una bufanda en Agosto? El tiempo fue horrible. La ciudad es bonita, no lo dudo, el centro es muy bonito y da para bastantes fotos. Sin lugar a dudas Nyhavn con sus casas de colores y el agua es lo mejor de la ciudad.

La sirenita podéis mejor ni verla. Con unos cuantos años menos los Jardines de Tívoli tienen que ser impresionantes.

Aparte de lo anterior el Castillo de Rosenborg, la Torre Redonda y poco más. Ah sí, y una tienda de legos enorme.

De allí cogí un tren hacia Estocolmo el cual hace un recorrido curioso. Además cruza el puente de Malmo, una obra de ingeniería que impresiona, parece que el tren va sobre el agua.

 

– Días 17, 18 y 19 Estocolmo

Fue la ciudad que más me impresiono del viaje. Quizás porque no sabía nada de ella y no me la esperaba tan bonita. Nadie habla de Estocolmo y ahora mismo es una de las ciudades a las que quiero volver y una de mis favoritas.

Las calles del centro de Estocolmo son para pasear y sentir, para contemplar las curiosas casas y quedarse prendado con los músicos callejeros y su música que rebota en las antiguas y estrechas paredes. Södermalm es el nombre del barrio antiguo y en la isla de al lado se encuentra el Palacio Real.

Eso sí, mejor visitarla en verano.

Ya estaba un poco cansado de tanto viaje así que no visité ningún museo, bueno, el de la cárcel en la que dormía. De todas formas el museo Vasa tiene que merecer la pena.

Ah, no se olviden de visitar la isla de Langholmen.

 

Búzios y Arraial do cabo

No se si existe el paraíso, pero de existir, debe parecerse ligeramente a estos lugares. Enormes playas de arena fina medio vacías, pequeñas calas desiertas y sol para todos. Yo si algún día tengo que morir, que me pille aquí.

– Búzius

La primera ciudad que visité fue Búzios, a algo menos de dos horas al este de Río de Janeiro. La ciudad se encuentra en una península y tiene nada menos que 23 playas. Se hace indispensable tener un coche para poder visitarlas todas, se alquilan allí mismo buggies por unos 80 reais.

El hostal que elegimos fue Hostal Phoneix. El hostal se encuentra a pocos metros de la playa de Geriba, una de las más grandes de la ciudad en la que es posible practicar surf. Eso sí, queda un poco lejos del centro de la ciudad para ir andando (unos 5 minutos en coche).

 

 

Es uno de los mejores hostales en los que he estado sin duda alguna. Limpio y muy bien cuidado, con un staff muy amable, un desayuno aceptable, justo al lado de la playa, con piscina y un pequeño asador, buena música y muy barato, 38 reais por noche en habitación de 6 con desayuno incluido (unos 14 euros) . Tiene un 95% en hostelworld.

 

El primer día lo pasamos en la playa de Geriba y por la noche fuimos al centro. Pese a no ser todavía temporada alta había bastante ambiente. El centro se llama das pedras, y es un laberinto de calles empedradas con cientos de bares y restaurantes, con un bonito paseo marítimo. Cuando cae la noche se empieza a animar, de hecho es muy conocido en toda la región como un destino de fiesta.

 

 

El segundo día hicimos una ruta por todas las playas y miradores de la ciudad. Como está todo rodeado de pequeñas montañas hay puntos desde donde se ve casi toda la península, merece la pena ir poco a poco. Comenzamos otra vez en la playa de Geriba, con la intención de hacer Surf. Pero el calor, la resaca y que te ves con un coco en la mano tumbado boca arriba te quita un poco las ganas.

 

 

Así que fuimos a la playa Joao Fernándes, la preferida de uno de mis amigos. Está bien, pero después de ver tantas playas uno no sabe con que quedarse. Allí pasamos buena parte de la mañana comiendo a pie de playa hasta que después de comer nos decidimos a ir por las demás playas y miradores. Joao Fernandinho (será el primo del anterior, o algo…), brava, olho do buei, forno, foca, ferradura y finalmente al otro lado praia da tartaruga y manguinhos.

Sin duda la más bonita para mí Praia Brava, que se encuentra en un cabo y está prácticamente desierta. La Praia da Ferradura es otra de las más bonitas, hay más gente que en Praia Brava, con algunos chiringuitos, pero el atardecer allí es muy bonito. La playa tiene más de un kilómetro en forma de herradura, el único problema es que estaba tan atento al atardecer que se me olvidó echarle foto a la playa, pero es impresionante. Va desde donde empieza la foto hasta justo enfrente.

 

 

Para terminar fuimos a playa de la Tartaruga, otra de las más bonitas.

En definitiva, es una ciudad en la que puedes encontrar marcha y playas desiertas a partes iguales. El único problema que es muy turística y en verano debe haber muchísima gente. Otra cosa curiosa es que está llena de argentinos, hasta el punto que ha veces escuchas más español que portugués.

 

– Arraial do cabo:

A unos 10 minutos en coche hacía el sur se encuentra Arrial do cabo. Es una ciudad menos turística que Búzius y por eso todos los brasileños dicen que es mucho más bonito. Puede ser, pero sobre todo el encanto es que la ciudad es mucho más rural y las playas son más bohemias, menos masificadas y más paradisíacas.

Nada más entrar a la ciudad está la playa do Pontal, que para estar en medio de la ciudad es maravillosa. Pero el principal atractiva de la ciudad es coger un barquito (por unos 12 euros) que sale del puerto de la playa dos Anjos y te lleva por las inmediaciones de Arrial do cabo hasta Ilha do Cabo frío. El trayecto dura unas 4 horas con paradas en la playa do Farol, las prainhas y el restaurante flotante.

La primera parada es en la Praia do Farol, en la isla de Cabo Frío, enfrente Arraial do Cabo. El patrón del barco repitió como un millón de veces que es la mejor playa del mundo, que se ha llevado nosecuantos años el premio a la mejor playa de Sudamérica y que no sabíamos cuan afortunados éramos, y cuan afortunado es él por vivir ahí, tener tres barcos y ganar dinero a nuestra costa.

La verdad que la playuca no está mal. Más que nada porque está completamente desierta ya que sólo se puede acceder en barco. Es un gustazo estar ahí sólo con los 12 que íbamos en el barco. Agua turquesa, arena blanca y nadie que te moleste. Estamos hablando de una playa de 700 para ti sólo prácticamente. Incluso en el google maps se puede apreciar que en esa zona el agua clarea y se coge tonos turquesas.

 

Salimos de allí para cruzar a mar abierto, justo en al salir se puede observar un cortado impresionante en la roca, y a la derecha, en la puerta al mar, una “cara de un mono”. En mar abierto, se rodea durante unos minutos la isla de Cabo Frío, viendo varías grutas. El problema es que ahora no se permite a los barcos entrar, una verdadera pena.

Un poco más allá se puede observar un enorme agujero en la montaña. Según el patrón es un meteorito que cayó hace nosecuanto. Al principio le quise discutir, pero mi portugués da para poco más que comprar el pan, y hay que reconocer que es bonito creer que allí metió un pepinazo un meteorito y dejó ese agujero, independientemente de que sea verdad o no.

 

Volvimos otra vez al espacio entre las islas, esta vez a as prainhas. La playa es un poco peor que la anterior, principalmente porque tiene acceso desde el pueblo y hay más gente. No mucha. A cambio de eso te venden cerveza. Una cosa por la otra.

 

 

 

A la vuelta el barco para en un restaurante flotante, que para ser parada obligatoria no es muy caro. Una vez en tierra firme fuimos a la playa fuimos andando por un trilha hasta la Playa do Forno, por insistencia del brasileño que decía que era la mejor playa del mundo (ay se me dieran un real por cada vez que escuché eso).

 

Vistas desde la trila de praia do forno

La playa impresionante, pero lo mejor las vistas desde la trilha. Estaba atardeciendo y había allí tres personas, es decir, nosotros solos. Imprescindible

Interrail: Viajar en tren por Europa


– ¿Qué es Interrail?

Interrail es un bono que nos permite viajar durante X tiempo pudiendo coger todos los trenes que quieras. Lo primero que tenemos que ver son los diferentes tipos de bono que nos ofrece Interrail Europa para viajar.

– Billetes Interrail:

– 5 días de entre 10 días
– 10 días de entre 22 días
– 15, 22 o un mes seguidos

¿Qué significa esto? Si compro por ejemplo el billete Interrail de 5 días en 10 días, significa que puedo coger todos los trenes que quiera en 5 días, siempre que entre el primer tren y el último no pasen más de 10 días.

Lo bueno que tiene es que si cogemos un tren que sale a partir de las 7pm y que llega después de las 4 am sólo gastas un día, el día de llegada en este caso.

Incluye todos los países de la unión Europea, además de Noruega, Suiza, Bosnia-Herzegovina, Macedonia, Montenegro, Serbia y Turquía. Hay que tener cuidado con los trenes de Grecia porque debido a la crisis hay muchos que no funcionan. Además no puedes viajar en tu país de residencia.

– Interrail precios:

Billete interrail para mejores de 26 años:

– 5 días de entre 10 días – 181 Euros
– 10 días de entre 22 días – 265 Euros
– 15 días – 307 Euros
– 22 días – 339 Euros
– 1 mes – 445 Euros

Billete interrail para mayores de 26 años:

– 5 días de entre 10 días – 276 Euros
– 10 días de entre 22 días – 393 Euros
– 15 días – 435 Euros
– 22 días – 509 Euros
– 1 mes – 445 Euros

Más información

Tenemos que tener en cuenta que algunos trenes de alta velocidad y nocturnos hay que hacer reserva y en muchos casos hay que pagar algo extra. Desde unos pocos euros en el sur y este de Europa hasta más de 20 Euros en algunos trenes nocturnos del norte de Europa.

También conviene saber que los trenes en el este son menos cómodos y mucho más lentos.

– ¿Cómo preparo mi viaje Interrail?

Hay dos tipos de viajeros Interrail, los que van por libre y los que preparan su viaje con antemano.

La primera opción te da más libertad, más sensación de aventura. Puedes moldear tu viaje a tu gusto y si una ciudad te gusta más quedarte más tiempo o irte rápido.

Como contras, al estar menos organizado optimizaras menos tu tiempo, cogeras hostales más caros y/o peores y es posible que pierdas algún tren porque esté lleno. Además si preparas tu viaje con antelación puedes coger los aviones de ida y vuelta con más antelación para ahorra dinero.

Una buena forma de preparar un viaje es llegar a tu destino en avión, estar unos días y empezar a utilizar tu bono interrail de 5 días en 10 días. Ir moviendote por los países hasta acabar los bonos y llegar con el último día a tu última ciudad para pasar unos días allí. Así con un bono de 5 días en 10 días podemos hacer un viaje de 15-18 días y ahorra dinero. Es conveniente empezar o terminar en una ciudad grande así aprovecharemos más nuestro viaje.

– Imprescindibles para preparar unInterrail

Lo primero que tenemos que hacer es salir de España, a no ser que vivas cerca de la frontera lo mejor será coger un avión a una ciudad fuera de España en la que quieras comenzar tu viaje.

A partir de aquí solo necesitamos dos herramientas para preparar todo el viaje.

– Trenes y horarios Interrail:

Bahn.de Vamos a utilizar la página de los trenes alemana. Sólo esta y ninguna más ¿Por qué? Porque es muy difícil entender las páginas de las diferentes compañías de trenes en toda Europa. Son complicadas, algunas no están en inglés y por el este dejan bastante que desear en cuanto a horarios.

En esa página podremos encontrar casi la totalidad de los trenes en Europa con información de horarios de llegada y salida de una manera detallada. Además la opción para hacer transbordos funciona a la perfección. Es tan buena la página que incluso para mirar trenes en España es más rápido y eficiente que la de Renfe.

Ahora te toca a ti indagar fechas y horarios para ir haciendo tu trayecto. Una vez más hay que contar con los retrasos de los trenes (sobre todo en el sur y en el este) e ir mirando poco a poco hasta completar la ruta.

Lo mejor es que mires los horarios y en cuanto llegues a una ciudad cojas el billete para ir a la siguiente. De esta manera no tendrás problema de que se acaben los billetes. Mira bien el apartado de extras en tu billete interrail para saber cuanto tendrás que pagar más por cada reserva que hagas.

Para todos los trenes normales, es decir que no sean nocturnos ni de alta velocidad ni internacionales puedes entrar sin comprar billete, solamente sellando tu cupón interrail. Si en el tren no hubiera sitio te dejan entrar aunque estés de pie.

Precio de las reservas para todos los trenes que incluyen Interrail.

– ¿Dónde dormir?

Hostelworld.com Es la mejor manera de encontrar hostales para dormir. Hay cientos de opciones clasificados por precio y por las opiniones de la gente. He dormido en más de 50 hostales cogidos en esa página y estoy más que satisfecho en casi todas las ocasiones. Una buena opción es elegir hostales en una habitación compartida con más gente lo cual resulta más barato.

Nunca viene mal echar un vistazo a booking.com por si hubiese alguan oferta. Pero siempre es mejor coger un hostal en hostelworld, suele haber más gente joven y mejor ambiente.

Además si lo haces bien puedes hacer coincidir tus viajes con trenes nocturnos, así ahorras tiempo y dinero al no tener que pagar noche en un hostal. Otra opción es hacer couchsurfing.

Y ya está, con estas dos webs y un poco de pericia podemos hacer un viaje que no se nos olvidará en la vida.

Crucero por el Bósforo

Una de las cosas más típicas de Estambul es hacer un crucero por el Bósforo. Hay varias opciones y seguramente te vendrán mil vendedores por la zona centro de la ciudad ofreciéndote mil y una maravillas del Bósforo, no las cojas, son muy caras y no merecen la pena. No digo que estén mal, pero se puede hacer lo mismo y más barato. Contando que los viajes que te ofrecen salen por unos 20 euros y de esta manera te puede salir por apenas 4.

Comenzamos dirigiéndonos a Eminönü. Lo mejor es ir al muelle público de Eminönü, el primero que hay una vez bajas del puente “Bogaz Iskelesi” y coger uno de los dos cruceros que ofrecen, el primero es el corto, cuesta 10 liras (4 euros) y dura dos horas, el segundo es un poco más largo, va un poco más lejos, para en más sitios y cuesta 25 liras (10 euros). El corto está muy bien, son dos horitas para ver Estambul desde el agua en todo su esplendor es más que suficiente.

El crucero va desde Eminönü hasta Ortakoy, se pega bastante a la orilla para que se pueda observar bien el Palacio de Dolmabahçe a donde se trasladaron los sultanes después de vivir en el Palacio principal de la ciudad Topkapi. También se puede ver, un poco más adelante, el palacio de Çiragan, muy fotografiables ambos y que dan una especial belleza a esta orilla del Bósforo. Tras una parada en Ortakoy se pasa por debajo del puente. Al otro lado hay otro edificio bastante bonito, Beylerbey Sarayi. El barco sigue lentamente hasta el siguiente puente que une la parte Europea y Asiática de la ciudad, trascurriendo entre mezquitas, grandes mansiones de gente adinerada con bonitas vistas y las casas del pueblo colina arriba. En contra de lo que pueda parecer, hay bastantes arboles, sobre todo en la orilla asiática, donde iban las gentes adineradas a disfrutar de los soleados días.

Antes de llegar al segundo puente, hay una fortaleza, a mano izquierda Rumeli Hisari, justo en el punto más estrecho del Bósforo, por si pasaba alguien para no perderlo de vista. Tras pasar el puente no perderse las vistas de la derecha del barrio de Kanlica. El barco llega hasta Beykoz, casi en el mar negro, y da la vuelta.

Y ya está, un crucero por el bósforo barato, en un barco público muy chulo y con bar y todo.

Fotografías de Turquía

Turquía es un país inmenso. Bebiendo a partes iguales de oriente y occidente, este enorme país tanto en extensión como en población es sin duda uno de los más recomendables para visitar en Europa. Sólo con Estambul, una con más cosas por ver y descubrir que muchos países, merece la pena una visita.

Miles de cosas por ver, tanto turismo cultural como de sol y playa o de montaña, con unos precios muy bajos y un trato al turista exquisito. Todo ello sin contar la gastronomía, que merece un monumento a parte.

– Atardecer desde la parte Asiática de Estambul (Üsküdar) viendo la torre de Leandro

He recopilado las mejores fotos que tomé en mi viaje por Turquía. El viaje fue siguiente:

– 8 días y medio en Estambul

– 3 días en Cappadoccia

– 2 días en Antalya

– 1 día en Pamukkale

– 1 día en Éfeso

– 1 día en Izmir

Podéis ver el recorrido en el mapa. Espero que os gusten las fotos, en los días siguientes iré poniendo más y haré un post de cada ciudad.


Ver Turquía en un mapa más grande

– Estambul:

– Mezquita Azul, el símbolo de la ciudad más grande de Europa, impresionante por fuera y muy bonita por dentro.

– Mezquita azul

– Cisterna basílica. Pequeña sorpresa en Estambul, antiguo almacén de agua reconvertido en museo. Lo mejor la iluminación que crea un ambiente curioso.

– Santa Sofía, el mayor exponente de arquitectura bizantina, la cúpula es algo más que gigante. Por dentro lo mejor son los mosaicos. A un lado hay unos cuantos mausoleos con una decoración preciosa.

– Mausoleo:

– Topkapi. Precioso palacio, lo mejor, el Harem

– Iglesia de San salvador de Cora. Pequeñita y un poco alejada pero sin duda muy recomendable. Mosaicos y cúpulas.

– Atardecer desde el puente de Gálata

– Vistas de Estambul desde el mirador de Pierre Loti en Eyüp

– Estación de tren de Kadiköy en la parte asiática.

– Cappadocia:

– Monasterio de Selime

– Ciudad subterránea de Derinkuyu. Impresiona. Llegas a bajar 8 niveles bajo tierra.

– Formaciones rocosas cerca de Göreme

– Antalya:

– Ruinas de Perge:

– Pamukkale.

Patrimonio de la humanidad, bonitas ruinas romanas con un teatro gigantesco y muy bien conservado y unas piscinas naturales donde darse un buen bañito.

– Éfeso:

Dicen que son las mejores ruinas del mediterráneo. Probablemente, lo que es seguro es que una vez allí parece que viajas al pasado. El teatro es inmenso, más grande que el de Pamukkale y el más grande que he visto nunca.

– Atardecer en Pamukac beach, muy cerca de Éfeso.

– Izmir. No tengo ninguna fotografía especial de Izmir, pero es una ciudad que hay que visitar por su paseo marítimo, por su ambiente, por su bazar auténtico y por sus atardeceres.

De Copenhague a Londres: La sirenita y Peter Pan

Copenhague, esa ciudad donde en pleno agosto tuve que comprarme una bufanda. Esa ciudad que además de ser cara y no tener ningún aliciente más allá de Christiania, un castillo (Rosenborg), una iglesia más o menos bonita con una escalera a la que se puede subir para ver la ciudad y la típica foto de los barquitos en Nyhavn. Ah sí, y si eres un niño el parque Tívoli tiene que molar.

Esta falta de lugares de gran interés y un pequeño complejo de inferioridad con respecto a otras capitales Europeas les llevó a crear un símbolo de la ciudad un tanto artificial, que no deja de ser bonito o no, pero comparable con el coliseo o la torre Eiffel, pues se queda un poco descafeinado.

Igual es el mal tiempo que hacía, pero caminar casi una hora, tener que refugiarte en una Iglesia de lo que llovía para llegar y ver una estatua de bronce de 1.25 metros, pues tampoco es que sea lo mejor del mundo. 1.25 es lo que dicen, supongo que de cabeza a pies, pero como está encogida…

A lo que íbamos. La sirenita en cuestión cumple ahora 100 años, y claro, fue inspirada en el cuento de Andersen que se hizo famoso por la película (y en concreto por Sebastían, ¿no?).

Lo más importante del asunto, es que el tal Eriksen este que la hizo, tonto no era, quería que su modelo fuera una gran bailarina de ballet, muy famosa por aquellos tiempos en todo Dinamarca según parece. Pero claro, la bella muchacha se negó a posar desnuda, así que nuestro amigo Eriksen, sin inmutarse, le pidió a su mujer que posara desnuda para hacer la sirenita, pero oye, le pongo la cara de la guapa, que tu tal. Y así es la historia, lo que no sabemos es si hubo divorcio después de eso, o si el gran Eriksen le dijo, si cariño, sonríe que yo te saco bien.

Aparte de eso, es famosa porque en estos 100 años, desde que allí fue puesta un 23 de Agosto de 1913 ha sufrido mil y un actos vandálicos. La han pintado mil y una veces y la han utilizado para las más diversas protestas, burka por medio, consolador por medio o traje del kukusklan. También la han decapitado dos veces y lo han intentado otra, sin duda, el espíritu de la mujer totalmente despechada. Parece ser que también lo han intentado con explosivos alguna vez, por eso de probar.

También remarcar que es un poco de quita y pon, ya que en 2010 durante la expo en China allí que se la llevaron durante seis meses, dejando sin duda Copenhague huerfano. También os digo que es más la promoción que lo que la quieren los Daneses, que más o menos pasan de la estatuita en cuestión.

¿Conclusión? Todo el mundo acaba un poco decepcionado con Copenhague en general y con la sirenita en particular, ya que el mito ha hecho de ella mucho más de lo que es, a pesar de su valor como símbolo. La queja principal, el tamaño, que después de la pateada que te das hasta llegar a ella, pues oye, te esperas algo más grande (es realmente pequeña).

Copenhague merece la pena si vienes de ver Europa y quieres ir a Suecia. Para eso si merece la pena pasar un día, ves la dichosa sirenita y das una vuelta por Christiania que es un lugar bastante curioso y agradable.

Y hablando de estatuas de personajes famosos de cuentos… También puedes ir Kensington Garden en los que se encuentra una estatua de Peter Pan, y así de paso ves Londres, que es bastante más espectacular. La escultura es más bonita y además es más antigua, ya que fue puesta durante la noche del uno de mayo de 1912, casi como quien no quería la cosa, como en secreto, para dar una sorpresa a los habitantes de Londres, como si la estatua hubiese surgido en ese lugar por arte de magia. Al día siguiente dejo una nota en los periódicos de Londres:


Autor: Andrew Whitman

“There is a surprise in store for the children who go to Kensington Gardens to feed the ducks in the Serpentine this morning. Down by the little bay on the south-western side of the tail of the Serpentine they will find a May-day gift by Mr J.M. Barrie, a figure of Peter Pan blowing his pipe on the stump of a tree, with fairies and mice and squirrels all around. It is the work of Sir George Frampton, and the bronze figure of the boy who would never grow up is delightfully conceived.”

El autor eligió ese lugar porque tomo la inspiración de esos jardines para crear el personaje de Peter Pan, algunos dicen que en esos mismo jardines conoció a un niño al cual tomo como inspiración para crear su obra, pero en realidad vino de los hijos de unos amigos suyos, con los que representaba obras de teatro.

Además encontrar la estatua es un pequeño reto, no es que esté escondida, pero cuesta un poco dar con ella, así es más gratificante, siempre que no llueva en la capital inglesa, claro. Además, la historia es mucho más divertida, Peter Pan mola más que la sirenita (si quitamos a Sebastian… ^^ ), y lo mejor, el propio autor contribuyo a la obra.


Autor Cristiano Oliveira

Otra anécdota. Cuando eligieron el modelo para hacer la estatua, un joven muchachete inglés de seis años y le enfundaron el traje de Peter Pan, el autor del libro dijo: “It doesn’t show the devil in Peter”, y eligieron otro modelo.

Por cierto el autor de Peter Pan se llamaba J.M. Barrie, que muy poca gente lo sabe, y era Escocés.

Para concluir, lo que ocurre es que una estatua así pasa desapercibida en Londres, con miles de cosas que hacer y con miles de visitas que hacer, pero a su ves puede ser el monumento más famoso de un país.

*P.D.: Las fotos de la Sirenita son mías (Agosto 2011) Y las de Peter Pan las he cogido de Flickr porque aunque he estado 4 veces en Londres, no tengo ninguna foto decente de la estatua.