París no es solo la torre Eiffel, ni mucho menos. No es solo la Sorbona, el Louvre y Montmartre. Debajo de París hay otra París si cabe más interesante. Es la conocida como la París subterránea. Como si ya tuviera la ciudad pocos encantos. Hoy hablaremos de las Catacumbas de París.
Existen cientos de kilómetros de galerías bajo el suelo de la capital francesa. Hay datos que hablan de más de 500km de túneles, si bien solo las catacumbas están compuestos de casi 300km. Claro está, no se pueden visitar la mayoría. Si cabe, el lugar más famoso de todo este subParís son las catacumbas, pero hay otros puntos interesantes, como la cripta que se encuentra debajo de la columna de Julio en la Bastilla, donde están enterrados los cuerpos de los fallecidos en las revoluciones francesas de mediados del siglo XIX. Aunque también existen otras criptas y templos en el subsuelo de París que se utilizaron como centro de ritos cristianos.
También hay un refugio bajo la Sorbona, que utilizó la resistencia francesa junto al resto de conductos para organizarse, escapar y atacar, incluso se dice que los alemanes utilizaron las propias catacumbas como un bunker. Hay otro bunker debajo de la estación Gare de l’Est, así como muchos otros abandonados con el paso de los años.
Una visita interesante que se puede hacer es visitar las alcantarillas, hay visitas guiadas, comienzan en la place de la Resistance, enfrente del Pont de l’Alma, y aunque la visita pueda parecer un poco “asquerosa”, seguro que merece la pena el esfuerzo.
¿Y por qué hay tantos túneles, galerías y canteras en el subsuelo de parís? Pues la respuesta es sencilla, una gran cantidad de las construcciones de la ciudad se hicieron con los materiales que se iban sacando. Tanto es así que hay lugares un tanto inestables, sobre todo en Montmartre, donde se han reforzado edificios por peligro a que se derrumben.
Hay tantos que una moda/leyenda recorre la ciudad. Son muchos los jóvenes que son cazados por las autoridades mientras viven emociones fuertes recorriendo y descubriendo los pasadizos secretos que inundan la ciudad. Eso sí, está prohibido, y te llevas una bonita multa a casa.
- Las catacumbas:
A finales del siglo XVIII las condiciones higiénicas de los cementerios de París eran un poco lamentables, tanto que amenazaban la salud público. Por eso se decidió exhumar y trasladar los restos de los muchos y muy concurridos cementerios de París hasta este punto, una antigua cantera abandonada y sus túneles.
Desde abril de 1786 y hasta 1788, tras las pertinentes bendiciones del lugar y de los huesos, que eran siempre acompañados por sacerdotes y transportados de noche para no asustar a los ciudadanos, se trasladaron todos los huesos desde el cementerio de los inocentes. Unos años después se habilita el lugar para que pueda ser visitado por el público. Pero aquí no termina todo, hasta 1860 se continuaría llevando restos de diversos cementerios de París hasta llegar a los 6 o 7 millones de huesos.
Bueno, ya estamos entrando a las catacumbas de París. Bajamos los 130 escalones que nos hacen introducirnos 20 metros en el subsuelo de París. Tenemos que estar preparados, porque aunque no da un miedo excesivo, si impone la situación un poco. Ya avisan, ni niños menores de 14 años ni personas con claustrofobia.
Las catacumbas nos dan la bienvenida: «Detente, éste es el imperio de la muerte» Agradable, ¿no? Por ahora no hay muchos “muertos”. De los casi 2km que ocupa el recorrido, solamente 800 están ocupados por el osario. Caminaremos por unos túneles con más que una curiosidad, la primera, una reproducción de la fortaleza de Mahon, en Menorca, por un antiguo veterano francés prisionero de los ingleses. Siguiendo encontramos una fuente y una cripta.
A continuación entramos ya en el osario propiamente dicho. Se empiezan a oír los primeros ohhh. Y es que los huesos no están puestos de cualquier manera. Se colocaron de manera “artística”, artísticamente macabra, apiladas tibias con tibias, calaveras haciendo formas de cruces, tibias cruzadas en plan bandera pirata, etc.
Además hay varios “monumentos”. Encontramos un sarcófago que contiene un libro de versos “Tombeau dit de Gilbert”, una lámpara sepulcral dónde se encendía una llama, una lápida, o la “cripta de la pasión” un pilar cubierto por calaveras y tibias en forma de barril, dónde se celebró una fiesta de burgueses y artistas parisinos en 1897. ¿He dicho fiesta macabra?
Y ya salimos. La visita dura algo menos de una hora. Subimos otros 80 escalones, pasamos un pequeño registro de bolos y mochilas (por si pensabas llevarte algo de recuerdo, no ibas a ser el primero), y respiramos el aire de vida de la calle, dejando la muerte tras nuestros talones.
Horario y precios de las catacumbas de París:
Todos los días de 10h a 17h, excepto lunes y festivos.
Cierre de las taquillas a las 16h.
8 Euros, 6 reducida para jóvenes menores de 26 años.
¿Cómo llegar a las catacumbas? Es muy fácil llegar, con Metro y RER B, parada Denfert-Rochereau, es muy fácil encontrarlo porque está justo enfrente de la salida del metro.

Cuidado, porque aunque no es muy visitado, habrá cola casi seguro, y mucha. Ya que dejan permanecer muy pocas personas en el interior y la cola avanza muy despacio. Intenta ir pronto y ahorrarte la cola. Hay que tener en cuenta que aunque el museo cierra a las 17, la entrada se cierra a las 16, no vaya a ser que hagas dos o tres horas de espera y después no puedas entrar.
P.D.: Las imágenes de las que no se indica el autor son mías.








