Bazar de las especias – Estambul

El bazar de las especias se encuentra en Estambul, en Eminönü, justo al lado de la Mezquita Nueva. Es un pequeño edificio cerrado en el que puedes encontrar decenas de tiendas llenas de vida y color, vendiéndote todo tipo de productos, desde especias hasta souvenirs. Es un lugar muy turístico lleno de gente, pero merece mucho la pena visitarlo aunque no se vaya a comprar nada. Solamente por el colorido y el ambiente a bazar que allí se respira, entre gritos y arrumacos de vendedores para que les compres a ellos y no al de al lado.

Aquí una mirada un poco subjetiva.

 

Cómo aprender cirílico en un día

AutorAsane

Mucha gente piensa que aprender cirílico es algo muy complicado. Estamos acostumbrados a ver los típicos carteles rusos con “esas letras tan raras” que nos asusta un poco. 

Cuando iba a viajar por los Balcanes, me temía lo peor al llegar a Serbia. La gente me había metido miedo, que si está todo en cirílico, que no voy a entender ni el nombre de las calles, que si no voy a saber ni encontrar el hostal, etc.

Pues no. Aprender cirílico es muy muy fácil. Es más, no es que haga falta un día, es que se puede aprender en unas horas. Yo lo aprendí en el tren que une Sarajevo y Belgrado, que por cierto, es un trayecto maravilloso que antes de la guerra se hacía con total normalidad, varias veces al día y tardaba mucho menos que ahora que tiene que pasar dos fronteras de distintos países y tarda muchísimo tiempo, Recomiendo leer este post respecto al tema.

Estación de tren de Sarajevo. En latino y cirílico

El cirílico no es más que un alfabeto, un sistema de escritura basado en el alfabeto griego y con modificaciones del alfabeto glagolítico (los típicos simbolitos que asociamos a la unión soviética). Es decir, se parece bastante a nuestro alfabeto y por esa razón es muy fácil aprenderlo, ya que casi todas nuestras letras tienen equivalencias directas con las letras del alfabeto cirílico, se pueden transcribir.

El alfabeto cirílico se usa en muchos de los países de la antigua unión soviética y de la antigua Yugoslavia. Tiene diferentes variantes, casi tantas como países donde se utiliza, pero en su mayoría son ligeras variantes en cuanto a letras. Por ejemplo en Rusia se utiliza solamente el alfabeto cirílico, en el caso de los Balcanes, en algunas repúblicas ex yugoslavas, el idioma que se habla es el serbocroata, en el que se utiliza ambos alfabetos. Puedes ir por una calle de Belgrado y ver cosas escritas en cirílico o en latino, o en ambos. Mi impresión general es que en Serbia se utiliza mucho más, habiendo lugares en los que sólo se utiliza el cirílico, en cambio en Bosnia apenas lo puedes ver, solamente en los carteles de las carreteras y poco más. En Bulgaria por ejemplo, se emplea el cirílico y no el alfabeto latino.

Estación de tren de Belgrado. Aquí sólo lo indica en cirílico

Así que lo primero es quitarnos el miedo. Queremos más o menos entender algo, no ser expertos. Claro que hablamos de “leerlo”, para identificar calles, productos, comidas, etc. Para lo básico de un viaje. Otra cosa es que sepamos cómo se pronuncian las cosas o que queramos hablar serbocroata.

El truco para aprenderlo es identificar cada letra con su equivalente, que muchas lo tienen. Las que no tienen un equivalente directo, más o menos tienen un equivalente acústico, cómo la dz, puedes imaginarte más o menos como se dice y al final construyes las palabras.

Antes de nada estudiamos un poco el alfabeto cirílico con todas las letras que lo componen en sus diferentes variantes

Oye, pues igual si asusta un poco. Pero tranquilos, era por entrar duro y ahora ir a lo fácil. Ahí hay un montón de letras, nosotros sólo necesitamos la de la variante que queramos entender. En la variante Rusa hay 33 nada más.

Así que en los casos que nos ocupan ahora, imaginemos que viajamos a Serbia o a Rusia. Tan fácil como entrar en la wikipedia, y echar un vistazo a cada variante del cirílico.

Alfabeto Ruso:

Alfabeot Ruso, imagen de la wikipedia

Idioma Serbio

Letras utilizadas en el idioma Serbio. Imagen de la wikipedia

Vemos que el serbio tiene transcripción directa entre ambos alfabetos. Ahora cogemos un lapiz y un papel, y vamos haciendo equivalencias. Muchas son iguales, la a es la a, la e es la e, la j y la k también son la misma, la m, o y t. Pues no parecen tantas. o Sí. El tema es que algunas se escriben igual, pero se refieren a otra letra. Por ejemplo la B es la V, la r es la G, la H es la N y la x es la H. Y ahora las raras raras. Tampoco es difícil, la A mal hecha es la D, la arañita y el 3 son zetas, la N mal hecha es la I, fi es efe, claro, la u con rabito es C, y así.

Tomando apuntes en el tren. Haciendo el alfabeto, apuntando alguna palabra y traduciendo señales…

Vale, hay varias letras que no tenemos, bien nos podemos aprender como son o su sonido y más o menos ir tirando. Por ejemplo el equivalente a DZ en serbocroata es como una d poniendo la lengua rara. Y así vamos construyendo las palabras.

En el tren que va de Sarajevo a Belgrado, que son 9 horas, cogí un papel y un boli y fui traduciendo las señales de las ciudades (es un tren muy lento). Cuando llegué a Belgrado, sabía leer los carteles de las calles. Claro que no todas las letras, pero más o menos sabía construir la palabra, o si buscaba una calle podía recordarla más fácil, aunque la pronunciara mal, yo sabía lo que estaba buscando, o en un restaurante sabía pedir más o menos.

No vamos a sacarnos el B2 de Ruso, pero oye, para salvar los papeles no está mal. Y así ya sabemos algo más, cuando veamos un cartel en ruso diremos, pues ahí pone…

Atardecer en la torre de Hércules – La Coruña

La torre de Hércules es un lugar magnífico para visitar. Muy cerca del centro de la ciudad de La Coruña, este faro lleva viendo el paso del tiempo desde el siglo primero y es el único faro romano que todavía sigue en funcionamiento. Tan importante y bonito es que hace 4 años fue declarado patrimonio de la humanidad.

Darse una buena caminata por el paseo marítimo de La Coruña y acabar viendo el atardecer con el faro como telón de fondo es casi obligatorio si andamos por tierras gallegas.

Os dejo unas cuantas fotos.

Torre de Hércules

 

Torre de Hércules

 

Torre de Hércules

Torre de Hércules

 

Torre de Hércules

 

 

Y como extra, el mirador de O Portiño, también en la coruña, otro sitio imprescindible.

Torre de Hércules

 

mirador de O Portiño

 

mirador de O Portiño

 

mirador de O Portiño

 

P.D.: Las fotos no tienen ningún tipo de retoque.

Dormir en una cárcel en una isla de Estocolmo

Cuando vamos de viaje, el hotel/hostal es una de las cosas más importantes. Si está en un lugar bonito, nos tratan bien y está limpio, nuestro viaje será mucho más agradable. Aparte de todo ello, hay una serie de hoteles “con encanto” que nos aportan algo más. 

Muchos de ellos son restauraciones de edificios que se utilizaban para otra cosa, en el caso que nos ocupa ahora una antigua cárcel. Hay otras cárceles/hoteles famosos, como puede ser Erlebnishotel Jailhotel en Lucerna, Suiza, y otros hoteles con mucho encanto, por ejemplo varios hoteles/cueva que hay en la isla de Santorini en Grecia. Pero vamos a lo que nos ocupa hoy.

Estocolmo

Estocolmo es una de las ciudades más bonitas de Europa. Tiene un toque especial que la diferencia de las demás capitales Europeas, dado que esta construida en una serie de islas, todo rodeado por agua. También influye que no es una capital muy famosa, por lo que la gente que la suele visitar no tiene tanta información. No es lo mismo llegar a Estocolmo que ir a París que ya has visto miles de fotografías.

Pues el hotel donde me alojé cuando estuve allí, está en una de las islas que forman la ciudad. Para ser precisos en la isla de Langholmen, la séptima más grande, situada al oeste de la ciudad, una isla en la que apenas hay edificios y crece una vasta vegetación. 

La verdad que lo tiene todo, dormir en una antigua prisión, y despertarte lejos del ruido de la ciudad, con todo verde, el agua al fondo, la gente pescando y paseando… Eso sí, no quieras muchos lujos. La habitación es pequeña, recuerda que estas durmiendo en una celda. Pero aparte de eso, el trato es magnífico.

 

Hostal Langholmen

Pase y disfrute de su estancia, prisionero.

Cuidado si escuchas cosas por la noche, porque estas durmiendo en el mismo sitio donde durmieron presos. De hecho se utilizó hasta 1975, y fue la prisión principal de Suecia, claro que antes era más grande, ya que demolieron una parte. También es conocida por ser el lugar donde se ejecutó al último reo de Suecia, en 1910. Para recordar todo esto, hay un pequeño museo allí mismo.

El sitio no es barato, recuerda que estamos en Suecia, pero para mí la segunda opción más económica que encontré en el momento. Se divide en dos, un hotel y un albergue. El albergue vale unos 75 euros una noche en una habitación doble, con literas. El hotel, habitación doble con literas unos 90 euros, y con cama doble unos 105.

 En resumen, uno de los mejores lugares donde puedes dormir en Suecia, y un hotel del que guardo un maravilloso recuerdo.


Ver mapa más grande

 Web del hotel

Atardecer en Estocolmo

Atardecer en Estocolmo

 

Atardecer en Estocolmo, Langholmen

Atardecer en Långholmen. Autor Jess Pac

P.D.: Las fotos en las que no pone autor son mías.

 

 

Los secretos de Montmartre

Montmartre es el barrio más famoso y pintoresco de París. Sin duda es obligatorio dirigirnos a él si vamos de viaje a la capital francesa. Pero para sacar un poco la esencia del barrio hay que ir un poco más lejos de la típica visita del turista con prisas que va poco más allá de la foto en el Moulin Rouge y la plaza de los pintores.

Antes de visitar París, recomiendo echar un vistazo a varias películas del cine francés, así a la vez que vas caminando por las distintas calles de la ciudad vas recordando escenas, edificios y lugares, lo que hace mucho más agradable la visita. Por ejemplo, si vas a visitar el museo Orsay, puede ser interesante ver antes la película “El proceso” de Orson Welles, donde la antigua estación Gare D’Orsay sale en repetidas ocasiones.

Por ello, antes de ir a Montmartre no estaría de más ver Amélie, una de las películas francesas actuales más internacionales, que está rodada casi por completo en Montmartre. Hay varios tours por la zona que van siguiendo los pasos de Amélie en la película, pero tampoco hay que ponerse tan extremo, con ver la película y empaparse un poco de la atmósfera parisina con la música de fondo de Yann Tierssen e ir reconociendo algunos lugares es más que suficiente.

La visita a Montmatre puede comenzar en dos lugares, en la estación de Abesses, al pie del funicular, o en la estación de Blanche, que se encuentra justo enfrente del Moulin Rouge. Aviso para despistados, el Moulin Rouge no tiene nada, es pequeño, y probablemente te decepcionará como a tantos otros turistas. Está bien pasar, hacerse la típica foto, mirar los precios de los espectáculos y darse la vuelta asustado, pero tampoco tiene mucho que ver.

Ya que estamos en el Moulin Rouge, vamos a adentrarnos un poco en Montmatre, aspirar la esencia del famoso barrio dando un paseo cuesta arriba por Rue Lepic. Esta calle esconde varios secretos, nada más comenzar, al número 15, el café Des 2 Moulins, que es al cafetería donde trabaja Amelie en la película. 

A lo largo del barrio y en concreto de esta calle han vivido varias celebridades francesas, la más destacable sin duda Van Gogh, como recuerda la placa que se encuentra en el número 54. Hacia el final de la calle, en el número 94 vivió Céline, pero antes de llegar allí nos encontramos con una pequeña sorpresa, el Moulin de la Galette. Este molino data del siglo XVII (en realidad había dos molinos en ese lugar Blute-fin y Radet) y se utilizaba para moler grano. Más tarde se utilizo como sala de baile incluso como estudio de grabación. Ahora mismo es un restaurante, si a alguien le interesa, se puede comer en un lugar tan emblemático por 23 euros el menú del día.

El molino también es famoso por varios cuadros, siendo el más conocido Bal du moulin de la Galette de Renoir.

Siguiendo nuestro recorrido, podemos girar hacia la izquierda justo a la altura del molino, y a la derecha vemos una original escultura.  Le Passe-muraille y representa lo que el mismo nombre dice, un hombre atravesando un muro. Resulta que Marcel Aymé fue un escritor francés que vivió allí mismo (y está enterrado allí mismo, en el cementerio de Montmartre). Como homenaje a su novela del mismo nombre, se hizo esta curiosa escultura y se instaló en este lugar. La historia sobre la que trata el cuento versa sobre un pobre y aburrido hombre que está harto de que los muros se le interpongan siempre en las metas de su vida. A partir de ahí se da cuenta de que tiene el poder de atravesar paredes…

Llegados a este punto una buena opción es continuar por Rue Girandon (siguiendo recto viniendo del molino) hasta llegar a la plaza Dalida, en la que podemos ver una estatua de la famosa cantante y actriz de origen Egipcio, conocida por ser una celebridad en Francia y la primera mujer en conseguir un disco de diamante.

Giramos a la derecha por la calle rue de l’Abreuvoir hasta una casita restaurante de nombre la Maison Rose, inmortalizada en una pintura de Utrillo. Toda la calle hasta lo que es ahora un restaurante, tiene el típico aire bucólico y bohemio que tanto se molesta en recordarnos París y sus artistas y que ahora desgraciadamente a perdido en gran medida. Ahora tenemos que girar hacia la izquierda y veremos la famosa viña de Montmartre que recuerda, así como los molinos, la actividad que había en el barrio antaño.

Si seguimos un poquito hacia adelante, veremos el primer el primer cabaret de París, el Lapin Agile, el conejo ágil, nombre que viene del famoso conejo que está en la fachada, pintado por Gil, y de ahí el nombre derivo… no piensen mal. Cómo muchas de las cosas que podemos encontrar en este barrio bohemio, el cabaret fue frecuentado por muchos artista que vivieron allí, los cuales ya se han nombrado en este post.

Para ir terminando la visita, podemos ir directamente a la Iglesia, pero igual antes deberíamos volver sobre nuestros pasos y echar un vistazo a la bucólica plaza Place Emile Goudeau, donde se encuentra el icónico Bauteau Lavoir. Aquí podemos sentarnos un rato a descansar, tomarnos un café y respirar el ambiente parisino.

Ahora sí, nos dirigimos a la plaza Place du Tertre, el sitio más famoso de Montmatre de no ser por la basílica. En esta plaza cuadrada es donde se amontonan la mayoría de los turistas. En ella nos pueden hacer una caricatura o un retrato, ya que en la plaza se encuentran decenas de artistas de todos los tipos. Cuidado con los que te recortan la silueta en un folio, que la broma sale por 20 euros. Si alguien se atreve a tomarse un café aquí, bien por él, pero lo mejor será seguir nuestro camino hasta la Basílica del Sacre Cœur de Montmartre, siguiendo por las callejuelas llenas de tiendas de souvenirs, restaurantes, cafés y panaderías.

La iglesia  de verdad, es más bonita desde cualquier parte de París, ya que se ve majestuosa elevada en la montaña, una mole blanca imponente que gobierna la ciudad. Es relativamente nueva (1873) por lo que no tiene demasiado valor como tal, aunque no está de más echarle un vistazo por dentro, que es bonita.

Prepárate para sonreír porque saldrás en más de una foto. Ahora nos toca ir bajando la gran escalinata que nos llevará otra vez a la ciudad de París. La verdad que las escaleras son muy cinematográficas y es bonito contemplar desde abajo las líneas que van trazando hasta encontrarse en la basílica. Si sale un día soleado, prepárate para unas buenas fotos y pasar del funicular.

Vistas desde Montmartre. Foto de Saiagar

Las vistas de la ciudad que hay desde aquí arriba son preciosas, siempre y cuando nos salga un día despejado. Por la noche queda muy bonito como se ve la torre Eiffel encendida a lo lejos.

Si todavía no estas cansado de Montmartre, puedes echarle un vistazo a su famoso cementerio, en el que hay enterradas personas famosas como la anteriormente mencionada Dalida o Fucault. No es tan famoso ni hay tantas celebridades como en el cementerio de Père Lachaise donde está enterrado por ejemplo Jim Morrison.

Ah, y antes de irte, puedes pasar por la estación de Abesses, justo en la entrada del metro, entrando en un pequeño parque, hay un muro de azulejos azules donde podemos ver escrito te quiero en 300 idiomas. El muro no tiene más, pero es curioso echarle un vistazo a todas las maneras que tenemos los humanos de escribir las dos palabras mágicas. Además, seguro que te lleva un rato encontrarlo en castellano.

*Un extra. Detrás de la iglesia (la rodeamos y llegamos a ellas), hay unas escaleras, que según pude leer en un par de blogs, esconden una bonita obra de arte, de la que desgraciadamente no pude ser partícipe. A ambos lados de la escaleras hay puestas en el suelo unas pequeñas luces que se supone que están colocadas de tal manera que al brillar, podemos ver las estrellas que se ven el uno de Enero a las diez de la noche en el lado derecho, y para el lado izquierdo las de las del uno de Julio. ¿Problema? Allí no se veía nada, porque se supone que uno, están formadas por fibra óptica y hay que meter luz por algún lado que desconozco o dos, se encienden mágicamente. He leído cosas diferentes en diferentes lugares, si alguien va por allí de noche, ya sabe 🙂

** Las fotos son mías (menos las que se indica lo contrario). Podéis sentiros libres de utilizarlas.

 

Diario de Polonia – Poznán – Día 3

7:30 suena el despertador, y a la carrera a por el tren. Fuimos en taxi hasta la estación, que aunque estaba cerca íbamos algo apurados, 10 zl el taxi, 2 euros y medio. Llegamos a la estación de Varsovia, no había nadie en la cola, me pongo.

– Hello

– Cześć (Hola en polaco)

– Two tickets to Poznán, Please. (Con un poco de prisa, el tren salía en unos 7 min.

– (retaila de palabras en polaco)

– Mmmmm, sorry, English?

Y aquí es cuando me matan.

– Polish? (Acompañado de medio minuto de juramentos en polaco mirando al techo y sacudiendo las manos con cara de estar diciendo putos guiris que vienen a ver mi país y no tienen la consideración ni de aprender polaco para estar aquí 4 días.

Tras una lucha polaco-inglés conseguí los tickets para Poznán, con descuento para menor de 26 años del 25% y todo, que para no entender nada de inglés al final nos solucionó bien la papeleta. Cuesta 55zl, con el descuento son 41 y tarda unas 3 horas. Fuimos a la carrera al anden, subimos, quedaba algo menos de dos minutos y allí no había ni gente ni tren. WTF. Tras unos segundos de desolación por inútiles, nos damos la vuelta, y el tren estaba detrás nuestro a unos 100 metros. Se ve que el andén es largo y entramos por el final.

Llegamos en Poznán. Lo primero decir que Poznán es una de las ciudades más importantes de Polonia con unos 500.000 habitantes y se encuentra a medio camino entre Berlín y Varsovia, en la zona oeste de Polonia.

Bajamos en la estación de tren y para llegar la zona centro, donde estaba nuestro hostal, hay que coger el bus 51, que con 4 paradas te deja en el centro, cuesta 2.80zl. El hostal se llama la guitarra y la verdad que está muy bien, en el centro, barato 130 zl una noche habitación doble y desayuno. Tiene un estilo ikea, decorado con motivos de leyendas del rock, por ejemplo nuestra habitación era la de Chuck Berry. Muy limpio, recepción 24 horas, y aunque el tipo que nos tocó por la tarde en la recepción era un poco borde y pasó de nosotros un poco, el de la noche era más majo.

Fuimos directos a la bonita plaza del centro, la plaza del antiguo mercado (Stary Rynek) dónde está el ayuntamiento, la oficina de correos, un par de museos y dónde se cuece toda la vida de la ciudad. Tiene cuatro edificios en el centro y está rodeada en forma de cuadrado por casas con fachadas de colores y diferentes motivos ornamentales que hacen de ella una placita muy agradable para estar, para pasear, para tomar algo o simplemente para observar como va y viene la gente. Vamos, ni punto de comparación con Varsovia, esta ciudad si es realmente bonita y merece la pena pasar un par de días, aunque su tamaño sea reducido.

Las casas pintorescas son lo más bonito de la plaza, junto con las cuatro fuentes, cada una de ellas representando a Proserpina, Marte, Apolo y Neptuno. El ayuntamiento de estilo renacentista que destacada sobre los demás edificios y que contiene un pequeño museo de la ciudad. También, enfrente del ayuntamiento, tenemos la picota, dónde ajusticiaban a los reos.

 

Al sol no le daba por aparecer, así que seguimos a lo nuestro. Cuando haga buen tiempo tiene pinta de ser una ciudad maravillosa, ya que cuenta con grandes parques como el Citadel Park, un caudaloso río y un gran y bonito lago, el Malta Lake.

 Fuimos a la oficina de turismo a ver que era lo más molón del lugar. Según la mujer, natal de Poznán por su entusiasmo, lo mejor, no sólo ya de la ciudad, sino de todo Polonia  por su belleza y significado como primera Catedral de Polonia etc. etc. etc. Así que allá fuimos. A la catedral. Hay que caminar apenas 10 minutos hacia el noroeste y cruzar el río. No tiene perdida.

Y sí, el lugar es bonito. Bonito y frío. No sabría decir si hacía más frío dentro o fuera de la Iglesia. La catedral se caracteriza por tener dos grandes torres que la hacen original, por ser la primera Catedral polaca y también la primera iglesia del país. El sitio es una especia de “isla” rodeada por el río que se abre en dos. Es un lugar apartado y que emana paz y calma, con un par de palacios y unas cuantas iglesias más que lo hacen ideal para respirar espiritualidad, tranquilidad, para chupar frío y desear pirarte pronto. No, de verdad, es un bonito lugar para pasear y contemplar el primer asentamiento religioso del un país tan profundamente católico como es Polonia. Para los lugareños tiene mucho significado. 

Lo que es la catedral, pues una catedral más. Bonita, pero nada comparable a las italianas francesas o belgas. Pero en definitiva, merece la pena el lugar.

Seguimos caminando, cruzamos todo Poznán de este a oeste, unos 20 minutos, recorriendo muchas de las animadas calles del centro, y fuimos hasta la zona monumental de Poznán, donde se encuentra el Castillo. Es un castillo construido a principios del siglo XX, que tras la invasión nazi fue utilizado y reconstruido por los alemanes como residencia del Führer. Fue, cómo casi todo en Polonia, muy dañado durante la guerra, y reconstruido poco después con algunos añadidos. Ahora se utiliza como centro cultural, hay exposiciones etc.

Detrás hay un bonito jardín, y a un lado, se encuentra un curioso monumento a las víctimas en 1956 tras unas manifestaciones obreras que se dieron lugar en Poznán en las que murieron decenas de trabajadores. A estos acontecimientos se les llamó jueves negro, y hay mucha más información aquí. El monumento es bastante llamativo, se compone de dos cruces de unos 20 metros unidas por unas cadenas.

Esta es la parte de la ciudad con más tráfico y movimiento, y es impresionante la cantidad de tranvías que puede llegar a pasar. Es difícil estar más de dos minutos sin ver un tranvía de aquí para allá, todos llenos de gente.

Parte de atrás del castillo

Bueno, ya era más que hora, y no saludo muy amablemente en polaco la señora hambre y don cansancio. Tiramos dirección hostal, comimos algo, y descansamos un rato, ya que eran casi las seis de la tarde, ya había anochecido y llevábamos unas cuantas horas andando.

Otra vez en pie, nos dirigimos al centro, ya que la guía que llevaba ponía poco menos que imprescindible visitar el museo que antes comenté se encuentra dentro del edificio del ayuntamiento. Pues nada, allí vamos, 7zl por barba, que es lo de menos, pero la corta visita de menos de ¿5 minutos? fue un completo fiasco. El museo estaba completamente vacío, no había más que el personal del museo. La mitad de las cosas estaban sólo en polaco y la otra mitad carecen de interés para alguien que no esté muy enraizado en Poznán. Lo único que se salva es el Gran Zaguán, o Sala del Renacimiento, que es realmente llamativa.

Ayuntamiento de Poznán

 

Sala del renacimiento

Sala del renacimiento

Y poco más, fuimos a cenar a un restaurante de la plaza, y por algo menos de 10 euros acabamos reventados de carne polaca y rica cerveza que le hace a uno recuperarse tras un cansado día. Y cómo la plaza estaba más que animada, ya que era viernes noche, pues hubo que tomarse una pinta por los alrededores, ya que el ambiente que había no tenía ningún tipo de relación el frío que recorría las calles, mucha, mucha gente, y mucha, mucha fiesta en Poznán.

 


Ver Poznán bokutravel en un mapa más grande

 

Siguiente día, Wroklaw!

 

 

 

Diario de viaje de Polonia – Varsovia Día 1 y 2

Como dije hace unos días, he pasado junto con un amigo unos días en Polonia. En este post y los siguientes resumiré el viaje, lo que vimos, y en general cómo lo pasé por Polonia. Al final del diario de viaje haré un post resumiendo los gastos, para que veáis lo barato que es pasar una semana por ahí, y lo barato que es en general Polonia.

Antes de nada, decir que la moneda Polonia es el Zloty y en el momento del viaje el cambio estaba a 4.2 zlotys equivalían a un Euro, para que nadie se líe con los precios.

– Día 1:

Es lo que tiene ir justito de pasta, que si quieres llegar al destino tienes que dar unas cuantas vueltas y seguramente perder algo de tiempo. Por ello el primer vuelo fue
Santander – Milán a las nueve de la mañana.
Un par de horas de escala y…
Milán – Varsovia 

Bajar del avión no fue tan difícil como predecía el tiempo Polaco. Menos cinco grados los aguanta uno fácilmente. Decir que esperaba mucho más frío del que hacía. Bastante soportable, aunque ya era de noche cuando llegamos, y la primera sensación al bajar del avión es de, quiero irme a mi casa…

El aeropuerto de Varsovia está muy ceca de la ciudad, coges el Bus 175 que te lleva directo a la estación de Trenes. El mismo consejo de siempre; no cambiar nunca divisas en el aeropuerto porque timan a la gente sin sonrojarse con unos cambios abusivos. Nosotros necesitábamos cambio para el bus, que cuesta 4.40 zl, pero mejor no hacerlo porque se puede pagar con tarjeta. No tiene perdida, vas al puesto de información y ellos te indican.

El hostal que teníamos quedaba bastante cerca de la estación. Su nombre es Hostal Chillout. Precio 280zl habitación doble sin desayuno, que cuesta 8 zl. Las habitaciones compartidas con más gente son mucho más baratas. El hostal está muy bien, muy limpio y es relativamente barato para lo que hay en Varsovia. Lo mejor es que está cerca de la estación de trenes. Los recepcionistas son muy simpáticos y te ayudan en todo lo que quieras. Nada más llegar te dan un mapa y te marcan todos los puntos de interés, restaurantes, museos, sitios para cambiar, para comprar comida etc. El único inconveniente es que hay muy pocos aseos en cada parte del hostal. Compartíamos un solo baño unas 10 personas, y había otro privado para otra habitación. De todas formas muy recomendable.

Tras un pequeño descanso post aviones nos fuimos a dar una pequeña vuelta para cambiar dinero y ver un poco la zona de la estación. Cenamos en un restaurante cercano al hostal, unos cuatro euros cada plato y un euro y medio la pinta de cerveza. Mucho ambiente en el restaurante, mucha gente joven, comida muy rica con bastantes platos típicos polacos y un chupito de vodca de fresa de regalo el cual tomamos a gusto y que se repitió un par de veces más en el viaje en otros restaurantes.
Ya era tarde, en Varsovia corría el fresco, la gente se empezaba a recoger, y el día siguiente iba a ser largo.

 


– Día 2:

A las 7:30 sonó el despertador. La temperatura era mejor no mirarla, y el sol brillaba por su ausencia, si es que tiene algún sentido la frase. Tras un breve desayuno cerca de la estación, empezamos nuestra pateada por Varsovia, que no iba a ser corta.
Antes de nada decir que ya me habían avisado, Varsovia no es bonita. El de la recepción del hostal cuando le dijimos que íbamos a estar dos noches nos puso cara de que sobraba tiempo. Vale, aún con todo, yo creí que algo se podía sacar, una capital Europea con tanta historia, algo tendría que tener. Pues no.

Y es que Varsovia es bien feo. Tan feo que estuve a punto de hacer un post con los edificios más feos de Varsovia. Y es que la guerra la arrasó casi entera. Después del alzamiento de Varsovia no quedó prácticamente nada. Casi la totalidad de la ciudad fue destruida por las tropas nazis, y de la ciudad histórica no quedo absolutamente foto. Más tarde hablaremos del museo del alzamiento de Varsovia, pero las fotos que allí se ven son totalmente desoladoras, parece un solar abandonad más que donde un día hubo una ciudad.

Por otro lado, es Patrimonio de la humanidad, dada la, según parece, impecable reconstrucción del centro histórico. No voy a negar que la parte del centro ha quedado bonita, pero es tan artificial y tan poco espacio que no creo que merezca mucho la pena pasar más de un día en esta ciudad, más teniendo otros sitios preciosos como tiene Polonia.

Pero el mal ya estaba hecho, así que fuimos al grano. Y lo primero que no saludó fue esto:

Si las cañerías están heladas…

Tiramos todos recto por Nowy Swiat, empezando desde el sur al norte lo que es la zona centro propiamente dicha. Esta calle te lleva hasta la ciudad vieja, apenas 10 minutos andando. Hay bastante vida comercial y nocturna, sobre todo en la margen izquierda, pero belleza arquitectónica o de otro tipo poca. 

Cuando llegas a la ciudad vieja la cosa cambia un poco. Una agradable plaza con las fachadas de las casas de colores, un mirador hacia el río en el cual puedes perder unos segundos, y poco más. Pocos turistas, poca gente paseando. Lo mejor casi es la estatua de Copérnico, quizás el más ilustre polaco junto a Chopin. Antes de entrar en la plaza hay un par de edificios monumentales como el de la universidad o el palacio presidencial, y en la propia plaza está el castillo real. Por fuera un edificio rojo feote, por dentro dicen que incluso puede merecer la pena. Por 22 zl podéis comprobarlo. Por allí hay una iglesia con entre poco y nada de gracia y un pirolo allá en medio con un tipo arriba blandiendo una espada.

What’s up Copernicus?

 

Plaza del CastilloLo que veis es lo que hay.

Lo mejor del centro de Varsovia unos bancos que hay interactivos que les das a un botón y suena Chopin. Pero claro, el 14 de febrero con una temperatura que amansa hasta a las fieras allí se iba a sentar un paisano polaco. Pues obviamente no.

No hay nada mejor que sentarse una fría mañana polaca a escuchar Chopin en estos cálidos bancos de piedra.

Entre alguna que otra estatua interesante y alguna forja medio bien hecha (mirad que intentaba sacarle partido hasta a las forjas…) , siguiendo recto llegas a la plaza en cuestión, con más casitas de colores y un pavo por allí vendiendo algo, no sé a quién, porque por allí no andaba ni Peter. A Wally le hubiesen pillado sin empezar.

No se me malinterprete, que la plaza es bonita, pero tiene bien poca gracia. Lo más curioso son los detalles, alguna fachada, algún escudo, etc. Casi lo mejor que me podía pasar fue que me medio atacaran unas palomas. Porque lo que es la muralla con la especia de torreón aquel, ni fu ni fa. Quizás interesante una estatua de un niño con una pistola. Porque desgraciadamente lo que impacta de Varsovia es su historia, su triste historia.

La foto parece así más interesante. Si no es por las palomas…

Salimos de la ciudad vieja o Stare Miasto, hacia la izquierda, y nos cruzamos con un monumento de los que hay repartidos por toda la ciudad al levantamiento en particular y a la guerra en general.

Muy cerca de allí se encuentra la prisión de Pawia. Fue una prisión construida en 1835 para encerrar a los enemigos del Zar Ruso. Como la crueldad cambia pronto de bando, cuando Polonia recuperó la independencia fue utilizada otra vez como cárcel para los criminales polacos. Más adelante, durante la invasión alemana, se utilizó para encerrar torturar y ejecutar a los presos políticos, a los sublevados, y a todos los rebeldes polacos. En los papeles que allí se encuentran cuentan cómo fueron ejecutados hasta 40.000 prisioneros en la época nazi.

Prisión de Pawia

 

Prisión de Pawia, Varsovia

Prisión de Pawia

El museo es impactante por los escasos documentos que quedan, aunque la prisión fue destruida como el resto de Varsovia, y de la original apenas queda la alambrada en la entrada. Varios objetos de los presos, cartas, fotografías y la reconstrucción de un par de celdas, junto a algunos instrumentos de tortura, grilletes, etc, completan el museo. Como era jueves, la entrada era gratis. Los demás días vale solamente 6 zl. Los lunes y los martes está cerrado.

 

Imagen de Varsovia destruida tras los bombardeos alemanes en la prisión de Pawia

 

Pequeño juego de cartas construidas artesanalmente por los presos

Ya habíamos terminado de ver Varsovia. Teníamos bastante tiempo hasta que se hiciera de noche, así que decidimos ir al museo de levantamiento de Varsovia, para la triste historia de los que allí se sublevaron de manera casi suicida.

El museo se encuentra un poco lejos de allí, no está de más ir en bus. Andando son unos 15 min. En el mapa podéis ver donde se encuentra, cogiendo como referencia la estación de tren, un poco más al este.

El museo se centra en los enfrentamientos que se produjeron en Varsovia en 1944 duraron apenas dos meses y se llevaron la vida de casi 300.000 polacos, además de todos los que tuvieron que huir de la ciudad. En la primera parte se puede ver la historia de forma interactiva, a través de vídeos y mapas. Es curioso porque las imágenes fuertes están metidas como en un cubo de cemento al cual te tienes que asomar para verlas.

Más adelante se encuentran objetos del enfrentamiento. En una sala aparte hay varias imprentas de la época con la que los polacos repartían propaganda. Una de ellas funcionan y te dan un cartel de recuerdo con un mensaje de la sublevación polaca.

La impresora con la que te hacen el cartel de propaganda insurgente

 

Armas utilizadas en el levantamiento

Después hay una colección de armas, objetos nazis y fotografías de la época, así como un poco de historia de los nombres importantes en aquella contienda. En el techo de la primera planta hay uno de los aviones que usaron para llevar provisiones a los rebeldes. Al final del museo hay un documental de la época contando como intentaban luchar contra los alemanes.

Algunos de los objetos que se dejaron los Nazis.

 

Bombardero utilizado para aprovisionar a los rebeldes

La visita merece la pena si te interesa el tema, el museo es bastante grande y no se hace pesado, es muy didáctico y te ayuda a hacerte una idea de lo que allí sucedió.

Recordar que este levantamiento no es el mismo que tuvo lugar en la misma ciudad en el gueto Judío, que fue en el único lugar de toda la segunda guerra mundial donde los judíos se levantaron en armas contra los nazis. Se dice que hasta 400.000 judíos fueron encerrados en el gueto, siendo este el más grande de todos los perpetrados por los nazis. En todos esos años fueron deportados 300.000 judíos desde el gueto a distintos campos de concentración, y otros 100.000 murieron en el propio gueto.

Una vez salimos del museo comimos algo, y como quedaban nada más que un par de horas de luz fuimos a lo que podríamos denominar el edificio más feo de Varsovia. Una mole enorme de cemento con forma de torre que rompe la estética de la ciudad y que se ve de todos los lugares de la misma. Según parece los polacos odian el edificio ya que lo construyeron los soviéticos para hacer ver su poderío. Se puede subir en un ascensor panorámico, y tiene las mejores vistas de la ciudad, ya que desde allí se divisa casi completamente. Los polacos dicen que tiene las mejores vistas de la ciudad, porque es del único lugar desde donde no se ve el propio edificio. Como curiosidad, la noche de San Valentín se iluminaron las ventanas en forma de corazón.

“El edificio”

Seguimos nuestro periplo por Varsovia otra vez hacia el sur, ya más cerca del hostal, hasta el parque Real Łazienki. Anochecía y no tuvimos mucho tiempo de verlo. Tiene un par de palacios muy bonitos y un monumento a Chopin, pero oscurecía, el cansancio se acumulaba, el frió ya hastiaba un poco y cuando vimos que hasta el lago se había helado, comprendimos que era hora de ir al hostal. Ducha y siesta para dar una vuelta por la noche y contemplar la ciudad con en la penumbra. A la hora de cenar dimos una vuelta por el centro otra vez hasta la muralla, y vuelta, que al día siguiente había que madrugar mucho para visitar Poznan.

 


Ver varsovia en un mapa más grande

 

Preparando un viaje a Polonia

 

Varsovia Autor

La semana que viene me voy a Polonia 8 días. Ya he estado, pero nunca viene mal visitar otra vez un país tan bonito, y sobre todo, tan barato. Una noche en un hostal medio decente por poco más de 5 Euros, y a veces incluyen hasta desayuno.

Los vuelos los cogí hace aproximadamente un mes, ida y vuelta unos 90 Euros, cuatro vuelos. En el siguiente post cuando haga el desglose de gastos os contaré con qué compañías y como he hecho para llegar allí tan barato.

Las ciudades que me gustaría visitar son Varsovia, Cracovia, Gdansk, Breslavia, Poznan y Lodz. Y uno de los puntos fueres que quiero visitar es las minas de sal cerca de Cracovia. Igual no visito todas, pero son las que están dentro de las posibilidades.

¿Alguna sugerencia? ¿Algún secreto de Polonia además de la cerveza y la comida barata? ¿Algún sitio que deba visitar que no esté en la lista?

El recorrido todavía no lo tengo planeado, ya os contaré cuando vuelva.




Las Catacumbas de París

París no es solo la torre Eiffel, ni mucho menos. No es solo la Sorbona, el Louvre y Montmartre. Debajo de París hay otra París si cabe más interesante. Es la conocida como la París subterránea. Como si ya tuviera la ciudad pocos encantos. Hoy hablaremos de las Catacumbas de París.

Existen cientos de kilómetros de galerías bajo el suelo de la capital francesa. Hay datos que hablan de más de 500km de túneles, si bien solo las catacumbas están compuestos de casi 300km. Claro está, no se pueden visitar la mayoría. Si cabe, el lugar más famoso de todo este subParís son las catacumbas, pero hay otros puntos interesantes, como la cripta que se encuentra debajo de la columna de Julio en la Bastilla, donde están enterrados los cuerpos de los fallecidos en las revoluciones francesas de mediados del siglo XIX.  Aunque también existen otras criptas y templos en el subsuelo de París que se utilizaron como centro de ritos cristianos.

También hay un refugio bajo la Sorbona, que utilizó la resistencia francesa junto al resto de conductos para organizarse, escapar y atacar, incluso se dice que los alemanes utilizaron las propias catacumbas como un bunker. Hay otro bunker debajo de la estación Gare de l’Est, así como muchos otros abandonados con el paso de los años.

Una visita interesante que se puede hacer es visitar las alcantarillas, hay visitas guiadas, comienzan en la place de la Resistance, enfrente del Pont de l’Alma, y aunque la visita pueda parecer un poco “asquerosa”, seguro que merece la pena el esfuerzo.

¿Y por qué hay tantos túneles, galerías y canteras en el subsuelo de parís? Pues la respuesta es sencilla, una gran cantidad de las construcciones de la ciudad se hicieron con los materiales que se iban sacando. Tanto es así que hay lugares un tanto inestables, sobre todo en Montmartre, donde se han reforzado edificios por peligro a que se derrumben.

Hay tantos que una moda/leyenda recorre la ciudad. Son muchos los jóvenes que son cazados por las autoridades mientras viven emociones fuertes recorriendo y descubriendo los pasadizos secretos que inundan la ciudad. Eso sí, está prohibido, y te llevas una bonita multa a casa.

 

 

 

 

–          Las catacumbas:

A finales del siglo XVIII las condiciones higiénicas de los cementerios de París eran un poco lamentables, tanto que amenazaban la salud público. Por eso se decidió exhumar y trasladar los restos de los muchos y muy concurridos cementerios de París hasta este punto, una antigua cantera abandonada y sus túneles.

Desde abril de 1786 y hasta 1788, tras las pertinentes bendiciones del lugar y de los huesos, que eran siempre acompañados por sacerdotes y transportados de noche para no asustar a los ciudadanos, se trasladaron todos los huesos desde el cementerio de los inocentes. Unos años después se habilita el lugar para que pueda ser visitado por el público. Pero aquí no termina todo, hasta 1860 se continuaría llevando restos de diversos cementerios de París hasta llegar a los  6 o 7 millones de huesos.

 

 

Calaveras colocadas en forma de cruz

 

 Bueno, ya estamos entrando a las catacumbas de París. Bajamos los 130 escalones que nos hacen introducirnos 20 metros en el subsuelo de París. Tenemos que estar preparados, porque aunque no da un miedo excesivo, si impone la situación un poco. Ya avisan, ni niños menores de 14 años ni personas con claustrofobia.

Las catacumbas nos dan la bienvenida: «Detente, éste es el imperio de la muerte» Agradable, ¿no? Por ahora no hay muchos “muertos”. De los casi 2km que ocupa el recorrido, solamente 800 están ocupados por el osario. Caminaremos por unos túneles con más que una curiosidad, la primera, una reproducción de la fortaleza de Mahon, en Menorca, por un antiguo veterano francés prisionero de los ingleses. Siguiendo encontramos una fuente y una cripta.

Fortaleza de Mahón

A continuación entramos ya en el osario propiamente dicho. Se empiezan a oír los primeros ohhh. Y es que los huesos no están puestos de cualquier manera. Se colocaron de manera “artística”, artísticamente macabra, apiladas tibias con tibias, calaveras haciendo formas de cruces, tibias cruzadas en plan bandera pirata, etc.

Además hay varios “monumentos”. Encontramos un sarcófago que contiene un libro de versos “Tombeau dit de Gilbert”, una lámpara sepulcral dónde se encendía una llama, una lápida, o la “cripta de la pasión” un pilar cubierto por calaveras y tibias en forma de barril, dónde se celebró una fiesta de burgueses y artistas parisinos en 1897. ¿He dicho fiesta macabra?

Y ya salimos. La visita dura algo menos de una hora. Subimos otros 80 escalones, pasamos un pequeño registro de bolos y mochilas (por si pensabas llevarte algo de recuerdo, no ibas a ser el primero), y respiramos el aire de vida de la calle, dejando la muerte tras nuestros talones.

Horario y precios de las catacumbas de París:

Todos los días de 10h a 17h, excepto lunes y festivos.

Cierre de las taquillas a las 16h. 

8 Euros, 6 reducida para jóvenes menores de 26 años.

¿Cómo llegar a las catacumbas? Es muy fácil llegar, con Metro y RER B, parada Denfert-Rochereau, es muy fácil encontrarlo porque está justo enfrente de la salida del metro.

 

Tibias y calaveras de forma siniestra

Cuidado, porque aunque no es muy visitado, habrá cola casi seguro, y mucha. Ya que dejan permanecer muy pocas personas en el interior y la cola avanza muy despacio. Intenta ir pronto y ahorrarte la cola. Hay que tener en cuenta que aunque el museo cierra a las 17, la entrada se cierra a las 16, no vaya a ser que hagas dos o tres horas de espera y después no puedas entrar.

P.D.: Las imágenes de las que no se indica el autor son mías.

Bernina Express – Un tren que cruza los Alpes

Vistas desde el tren del Llago de Poschiavo

Comenzando el descenso, al fondo el lago de Poschiavo

A los que viajamos bastante nos suele gustar mucho ir en tren. Es cómodo, normalmente rápido, a veces económico. Puedes comer, dormir o leer tranquilamente. Viajar en tren por la noche, sobre todo en verano, es una experiencia bastante agradable. El traqueteo del tren tranquiliza y hace el viaje más llevadero y confortable.

En este caso, el tren que cruza los Alpes no es un tren cualquiera.El viaje es un experiencia en sí mismo, tanto para los típicos turistas como para el que busca algo diferente. Da igual lo que esperes de un viaje, este te gustará seguro.

Y no hablamos viaje en tren cualquiera, este tren tiene algo tan especial, que fue nombrado en 2008 patrimonio de la humanidad. Solo hace falta acompañarlo de un día medianamente soleado y disfrutar de un trayecto inolvidable por las montañas. Por si solos las vías, la gran obra de ingeniería, el propio tren, o las montañas podrían serlo, pero todo junto hace de ello una experiencia única.

Vistas desde el tren de un glaciar

Vistas desde el Bernina Express

Antes que nada, un poco de historia. La compañía que hace este trayecto se llama Ferrocarril Rético o Rhätische Bahn, y es una compañía ferroviaria Suiza que opera en el sudeste del país helvético. Seguramente no os suene el cantón de los Grisones, pero si la ciudad de Davos, donde se celebra el famoso Foro de Davos.

La parte de todas sus vías que son patrimonio de la humanidad son las que van desde Chur hasta St.Moritz, que es la línea de Albula, y la línea de Bernina, que va desde St.Moritz hasta la localidad italiana fronteriza de Tirano. En total son 163 km desde Chur hasta Tirano, aunque solamente 122 son considerados patrimonio de la humanidad, desde Thusis hasta tirano.

Hay dos maneras de hacer el viaje. Una con el tren normal que usan los paisanos del lugar, un tren algo antiguo pero con mucho encanto, o el moderno Bernina Express, más cómodo, más caro, con mejores vistas gracias a su techo panorámico, pero menos bonito (y además con menos horarios disponibles). Mi recomendación es ir en el tren normal, que además sale gratis con los billetes tipo interrail. Como recomendación, hay otros trenes panorámicos válidos con el interrail, aquí una lista de algunos. También existe otro tren panorámico en Suiza, el Glacier Express, que va desde Zermatt hasta St. Moritz, y en verano hay otro tren de Zermatt hasta Davos.

Este es el tren panorámico que hace el recorrido

Tren panorámico

 

Este es el tren normal que hace el recorrido, con mucho más encanto

Tren normal

 

Trayecto del Bernina Express

Trayecto del Bernina Express

Cruzaremos los Alpes de lado a lado, durante unas cuatro horas, y atravesaremos 144 puentes y 42 túneles. Sí, más de un puente por kilómetro, ya que mucho son pequeños. El tren tiene una complejidad especial ya que en algunos tramos la inclinación es del 7% y su punto más alto se encuentra a 2253 metros, en Ospizio Bernina. Y todo esto acompañado de unos paisajes que te cortaran el hipo.

La mejor opción para hacer este viaje es si estás visitando suiza, acercarte a Zurich, que es la ciudad importante más cercana. En una hora y media estamos en Chur dispuestos a comenzar nuestro viaje. A partir de ahí, lo más importante, pillar ventanilla, sacar la cámara de fotos, y disfrutar de las vistas. Importante no perderse lo que probablemente sea lo más famoso del trayecto el Viaducto en espiral de Brusio. ¿Creías que un tren no podía hacer 360º? Pues ahí lo tienes. El viaducto se encuentra a falta de 4km para el final, cuando ya creías que lo habías visto todo, estás agotado de echar fotos y todavía no se te ha cerrado la boca, va y apareces en una montaña rusa.

El impresionante viaducto de Brusio

Viaducto en espiral de Brusio

 

Otra imagen del viaducto de Brusio

Viaducto en espiral de Brusio

Otro punto no menos impresionante del trayecto es el Viaducto de Landwasser. Es espectacular pasar con el tren por ahí, debido a su altura de 236 metros y sus grandes columnas, pero también porque atraviesas un desfiladero justo al salir de un túnel, para seguido entrar en otro. Es como, de noche, wouuuu, de noche otra vez. Este viaducto se encuentra en Filisur, a medio camino entre Chur y St.Moritz, es decir, la primera parte del trayecto. Dado que la primera parte del camino no es especialmente bonita, aunque te parezca que sí, después comprobaras que lo que al principio te gustaba al final parece poca cosa, esta gran obra de ingeniería es uno de los primeros sustos agradables que te llevarás.

El viaducto de Landwasse es uno de los puntos más impresionantes del trayecto

Viaducto de Landwasse

Otros puntos importantes son el paso de Bernina, mencionado anteriormente. El lago Blanco se encuentra en ese punto, y pese a no ser muy vistoso, es curioso ver un lago a tanta altura, en invierno helado y en verano con un paisaje más parecido a la luna que otra cosa.

En cambio el lago de Poschiavo si que es bonito. Lo comenzaremos a ver poco después de pasar el punto con más altitud. Entre frenazo y frenazo del tren el lago se irá descubriendo, cada vez más azul verdoso y más bonito. Incluso nos sorprenderá alguna pequeña cascada. Recuerda que el tren desciende más de 1500 metros, hasta Tirano que se encuentra a 429 metros.

Tranquilos, que nos os vais a perder nada, que estos suizos son muy civilizados y te avisan en tres idiomas de que viene algo bonito.

Parada obligatoria en St.Moritz, es un pueblo fantástico con un lago en medio que emana paz y tranquilidad. Puedes subir hasta la Iglesia que hay en lo alto del pueblo y descansar un rato, observar las vistas y esperar al próximo tren.

Vistas del lago de St. Moritz

St. Mortiz y el lago

 Comprar no vas a poder comprar muchas cosas, porque si Suiza es caro, este pueblo, de moda entre el turisteo europeo de élite, se sale de presupuesto. Sino ya veréis algunas tiendas que se encuentran allí…

Tirano también tiene para perder un par de horas paseando. Tiene el encanto ese que caracteriza a los pueblos que están entre Suiza e Italia, con lo mejor de ambos países, la alegría de los italianos y el buen hacer suizo, ese acento italiano tan suave y esa mezcla de gastronomías que tan buenos platos da.

La tranquila ciudad de Tirano

Tirano

Después, una vez en Tirano, podemos coger un autobús hasta Lugano (parada obligatoria si vas a Suiza, o coger un tren hasta Milán. Este viaje no desmerece al anterior, porque el tren rodea parte del lago de Como, ya que para en Lecco, y este sin duda, es el lago más bonito de todos los que hay al norte de Italia. Si puedes parar en Lecco el viaje ya sería espectacular. Aunque la opción de Lugano y seguir por Suiza hay que barajarla.

Mapa del Bernina Express

Horarios y precios:

En este link está la página con los horarios del tren panorámico. Salen a las 9 y 9:30 de Chur. Los precios para Chur-St.Moritz-Tirano y despues bus hasta lugano son 84 francos, unos 70 euros, más la reserva 9 francos en invierno y 12 en verano.

Si no quieres coger el panorámico, el tren normal tiene mucho más horarios. Se pueden mirar aquí. Los que pone RE, R, que son trenes regionales, el BE es el Bernina. Hay horarios desde por la mañana a todas las horas en punto hasta las tres de la tarde. Yo cogí el último y da tiempo tanto como para ir a Lugano o a Milán. El precio que indica es desde 30 francos, pero casi todos los días vale 60 francos. Con billetes de interrail no hay que pagar ni hacer reserva. 

Para cualquier duda, podéis preguntar en los comentarios. Un saludo